Retos y oportunidades: así se adaptan profesionales y empresas a un paradigma cambiante
En un mercado laboral cambiante donde la tecnología juega un papel fundamental, las demandas de las empresas se vuelven progresivamente más variadas y complejas. Es ahí donde entran en juego los cursos de formación dentro de las propias corporaciones, dado que la promoción interna ayuda a las corporaciones a crecer en su producción y en la diversificación de sus funciones.
¿Qué formaciones empresariales son más adecuadas?
Con un abanico de opciones cada vez más amplio, es fundamental saber elegir el centro o institución más adecuada para impartir cursos dentro de las empresas. A la hora de tomar esta decisión instituciones como Femxa ocupan los primeros puestos de la lista, ya que se ha convertido en un referente del contexto educativo profesional español.
Entre todos sus atractivos destaca su máxima de ofrecer soluciones innovadoras y personalizadas para cada caso, ya sea obedeciendo a las demandas de las empresas, de los trabajadores o de las personas en situación de desempleo. Esta perspectiva integral ha sido la solución para que empleados y corporaciones hagan un match definitivo y se beneficien de manera mutua.
Otro de los mantras de Femxa es la capacidad de la formación para transformar vidas, más allá de aprender unos contenidos marcados. Una vez que las personas encuentran empleo gracias a sus estudios y las empresas contratan al candidato ideal, este debe tener las herramientas necesarias para crecer profesionalmente, mejorar su empleabilidad y alcanzar sus metas.
Necesidades cambiantes del mercado laboral
La evolución constante del mercado laboral trae consigo un abanico cada vez más amplio de oportunidades, pero también de retos. Desafíos comunes como la sostenibilidad o la digitalización se suman a retos específicos de cada sector profesional y hacen que, todo aquel que quiera estar al día, deba mantenerse actualizado en todo momento. Es por ello que Femxa adapta continuamente su oferta formativa a los cambios profesionales y la manera en la que afectan a profesionales y empresas.
¿Cómo lo consigue? Parece sencillo, pero no lo es: el secreto está en ofrecer un catálogo de programas educativos en el que todas estas habilidades son bienvenidas. Así, trabajadores y organizaciones se mantienen a la última y están prevenidos ante los futuros desafíos.
Acceso equitativo a la formación
Pero toda esta oferta formativa carecería de sentido y de valor si no fuera accesible para todos. Es por ello que Femxa cuenta con cursos gratuitos que facilitan el acceso a cursos de capacitación profesional tanto a personas desempleadas como a trabajadores en activo, y se adapta a su situación profesional y geográfica. Estos a su vez se dividen en dos tipos:
La formación subvencionada está financiada por organismos públicos como los gobiernos autonómicos de cada región o el SEPE, y son completamente gratuitos para quienes participen en ellos. Entre sus modalidades figuran la formación online, las aulas virtuales o sesiones presenciales, como garantía de que el aprendizaje llegue a todos los alumnos sin importar su procedencia o sus circunstancias.
En cambio, la formación bonificada es una herramienta que el Estado brinda a las empresas para que utilicen sus créditos de formación y capaciten a sus empleados sin costes mediante formaciones programadas por cada organización. Este sistema está regulado por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), y se adapta a las necesidades formativas de todas las empresas. Además, se trata de una modalidad gratuita para las empresas, puesto que se financian con el crédito anual para la formación que financia la Seguridad Social. Dicho importe se bonifica en los seguros sociales de la empresa, lo que la convierte en una inversión sin coste. Las organizaciones que utilicen este recurso también están exentas de trámites administrativos, puesto que es Femxa quien asegura que el proceso se cumple sin inconvenientes.
Oportunidades basadas en empleabilidad
La mejora de la empleabilidad es cada vez más necesaria en un paradigma cambiante, pero también es más accesible. Perspectivas como la de Femxa que tienen en cuenta todos los factores necesarios sirven de ayuda a profesionales y empresas para progresar de la mano y beneficiarse de manera mutua. Por un lado, consigue mejorar la empleabilidad de los trabajadores, dándoles la oportunidad de acceder a nuevas oportunidades laborales. Por otro, aumentar la competitividad de empresas, y ayudarlas a adaptarse a los retos del mercado y a promocionar su talento interno.