Preocupación por el posible perjuicio de la etiqueta europea Nutriscore para alimentos extremeños
El PSOE extremeño, también el PP, reclaman que el Gobierno central proteja a las denominaciones de Origen (DO), a las indicaciones geográficas protegidas (IGP) y a los productos artesanos de la región del etiquetado Nustriscore, ya que es una norma que “simplifica mucho la distinción entre productos y perjudica a los de calidad”.
Ese partido ha registrado en la Asamblea de Extremadura una propuesta para que se inste en esee sentido al Ejecutivo central, ha informado el portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Socialista, Eduardo Béjar.
Según esta iniciativa, el Gobierno central no debe fijar la vigencia del etiquetado de referencia alimenticia “Nutriscore” hasta no estar adaptado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) a las características de la dieta mediterránea y que se haya debatido con todos los sectores.
El Gobierno debe proteger a las DO, a las IGP y a los productos artesanos de la región “ante la nueva norma que quiere etiquetar a todos los productos con una simplificación que perjudica a los productores”.
Poresa simplificación, los consumidores “no sabrían distinguir entre los alimentos saludables y los no saludables”.
Las DO, las IGP y los artículos artesanos son productos de calidad pero el etiquetado “Nutriscore” dañaría a unos productores que trabajan “con mimo”.
También se pide en la propuesta reconocer por parte de la AESAN las normas de calidad de las DOP e IGP sobre los alimentos, y excluirlos de la obligatoriedad del etiquetado frontal, y se agrega que la situación es especialmente relevante en los productos cárnicos, así como el jamón con DOP.
El tercer punto de la Propuesta parlamentaria platea que la AESAN siga trabajando en la flexibilización de los requisitos de los productos artesanales en base a lo contenido en los Reglamentos de la UE sobre seguridad alimentaria y, por tanto, los excluya del etiquetado frontal nutricional, reconociendo sus valores nutricionales y de desarrollo económico y social del medio más rural.
Este etiquetado nutricional frontal, Nutriscolre, se está debatiendo en el seno de la UE para analizar las repercusiones que tendría para todas las partes interesadas.
La Comisión Europea debería adoptar una decisión a finales de 2022 sobre las diferentes opciones del etiquetado nutricional en la parte frontal del envase.
El PP pregunta en Madrid
Por su parte los diputados extremeños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso han preguntado al Gobierno sobre el modelo Nutriscore que pretende adoptar como referencia alimenticia y si tiene prevista alguna actuación contra la “injusta” calificación que le da al jamón ibérico.
Teresa Angulo, Víctor Píriz y Alberto Casero quieren saber si este modelo es aceptable para la calificación de los alimentos, especialmente para los que forman parte de la dieta mediterránea y cuál es su posición respecto a la calificación que da al jamón ibérico.
El PP ha asegurado que la información al consumidor sobre los alimentos que consume es fundamental, pero esta debe basarse en “sistemas racionales”, que “califiquen los productos de acuerdo con su valor nutricional real”.
En la actualidad, Nutriscore es adoptado por algunos países como referencia, pero a la vez genera “polémica” por su sistema de clasificación, según recoge en la petición registrada en el Congreso.
“El algoritmo de este modelo califica productos que forman parte de la dieta mediterránea, y que son saludables, con peor puntuación que, por ejemplo, refrescos sin azúcar”, lamentan.
Además, tiene “deficiencias graves” como la penalización a productos que tienen un único ingrediente o no distinguir dentro de una misma categoría según su valor nutricional y sus beneficios para la salud.
A pesar de esto, ha lamentado, el Gobierno de España tiene pensado adoptar este modelo basado en una clasificación de cinco letras y colores; desde la A de color verde como mejor valor, pasando por la B,C y D, hasta la E de color rojo, como peor calificación.
Para la formación política, se han puesto en evidencia los “errores” cometidos por este modelo, “cuando han dado al aceite de oliva una peor calificación que a ciertos productos procesados o ultraprocesados”.
La solución para este producto esencial de nuestra dieta no debe de ser diferente a la que se dé a los alimentos que, a pesar del aporte de vitaminas, minerales y proteínas a nuestro organismo, aparecen con “mala nota”, como es el caso del jamón ibérico.
Ha defendido el PP que “este alimento eminentemente español, es una fuente de nutrientes esenciales” y que no se le puede aplicar un algoritmo que “no toma en cuenta todos los valores alimenticios que aporta”, por lo que “es necesaria la revisión de la calificación que da Nutriscore a este producto”.
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