La ministra de Trabajo denuncia la precariedad en el campo extremeño y urge a la firma del convenio colectivo

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante la firma del protocolo del Plan de Empleo de Extremadura este miércoles en Mérida

La ministra de Trabajo, Yolanda Diaz, ha visitado este miércoles Extremadura para firmar un protocolo sobre el Plan de Empleo de la región y, de paso, ha sacado los colores al sector del campo extremeño, que lleva desde el año 2018 sin ser capaz de sacar adelante el convenio colectivo.

Tras ser preguntado en una entrevista en Canal Extremadura Radio sobre la situación del desempleo en Extremadura y las quejas de los empresarios del campo, que, según dicen, no encuentran mano de obra, Díaz ha asegurado que el problema del empleo "solo se resolverá con cambios estructurales", principalmente en los sectores estratégicos, como lo es el primario para la región. En este sentido, ha denunciado la precariedad de las condiciones laborales en el campo extremeño y ha abogado porque la patronal y los sindicatos rubriquen un acuerdo que modernice las relaciones laborales y dote de valor al sector.

"Es inaudito que se permita que un sector sector estratégico, como es el campo para Extremadura, no tenga desde 2018 una norma que es fundamental para el tratamiento de las relaciones laborales, por lo que hago un llamamiento para que se resuelva esta situación" para lograr su "modernización" y para el "tratamiento equilibrado de las relaciones laborales", ha insistido la ministra.

Pero Díaz ha ido más allá y ha pedido a los empresarios que "abandonen la precariedad" y también les ha recordado que la "estacionalidad no está reñida con la temporalidad", por lo que ha comparado la agricultura y la ganadería con el turismo y ha apostado por la extensión de los contratos fijos discontinuos al sector primario.

No obstante, la patronal del campo extremeño está a la espera de conocer si se subirá o no el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), algo que le suena a excusa a la ministra de Trabajo porque "la mayor subida salarial en términos del salario mínimo de nuestro país, más del 22 %" y en la mayor crisis mundial, justamente el sector agrícola, del que ha alabado su labor en la pandemia, "ha tenido más contrataciones que nunca", por lo que ha pedido debates "rigurosos y transparentes".

CCOO criticó la semana pasada los palos en la rueda que están poniendo las organizaciones empresariales en la negociación del convenio colectivo con propuestas que están haciendo que el acuerdo cada vez se vea más lejos porque suponen "recortes en los ya limitados derechos de los trabajadores del sector". Entre ellas, el sindicato denunció que los empresarios han propuesto eliminar la jornada intensiva en verano, a pesar de la altas temperatura que se alcanzan en Extremadura, y elevar la jornada laboral anual.

Malestar entre los empresarios

Las declaraciones de la ministra de Trabajo han causado un profundo malestar entre las organizaciones empresariales, que han salido en tromba a responderlas. El presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, cree que las declaraciones de Díaz demuestran "un gran desconocimiento" del mundo rural y le ha pedido que trabaje en "lo que realmente hace falta", como "una Ley de la Cadena Alimentaria" que garantice "unos precios justos", una PAC "sin recortes", "más infraestructuras en las zonas rurales" y políticas activas que "favorezcan la incorporación de jóvenes agricultores".

En el mismo sentido se ha referido a la posible extensión de la contratación como fijos discontinuos en el mundo agrario, puesto que las particularidades del campo y de las campañas de recolección "no tienen nada que ver con otros sectores". "Debería explicarnos por qué en Extremadura, con más de 100.000 parados, no hay mano de obra para hacer frente a las diferentes campañas", ha apuntado.

En términos similares, el secretario regional de UPA-UCE, Ignacio Huertas, considera que las, a su juicio, "totalmente desafortunadas" declaraciones de la ministra "carecen de rigor" al "no ajustarse a la realidad que vive el campo", donde "la mayoría de las explotaciones respetan las condiciones impuestas que marca la ley".

Si bien es cierto que el sector tiene "un problema de estacionalidad", marcado por las campañas agrícolas, ha defendido que "no supone ningún tipo de precariedad laboral" y cree que la ministra "no ha tenido en cuenta la problemática" de bajos precios que perciben los productores y que necesita "una regulación clara que en estos momentos está en manos del Gobierno de España".

También se ha pronunciado al respecto el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, quien ha considerado "inadmisible" que la ministra de Trabajo aproveche una visita institucional a la región para "insultar al campo extremeño" que ha demostrado "su capacidad de trabajo, gestión y responsabilidad" para convertir al sector agrario en "uno de los grandes motores" de la economía regional.

García Blanco ha trasladado su "enorme malestar" por unas declaraciones que, a su juicio, evidencian una "sorprendente falta de información", así como "un sectarismo patológico y trasnochado", de una ministra que "no ha dado voz a las organizaciones agrarias en ningún momento durante esta legislatura".

Por último, La Unión Extremadura ha recordado la estacionalidad de las campañas agrícolas y, por tanto, que es "imposible que los empresarios agrarios realicen contratos de trabajo por un tiempo superior a la duración de las distintas recolecciones".

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