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OPINIÓN

Pasen y vean. Seguimos con el espectáculo

Vista general del Pleno del Congreso de los Diputados.

Gaspar García Moreno, periodista

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Seguimos con el espectáculo. Ya aburren. A mí me indignan. Chascarrillo tras chascarrillo “a ver quién la tiene más grande”, que cantó Serrat. A ver quién demuestra más veces que todo esto le importa un pito, mientras le paguen y muy bien. Espectáculo a izquierda, derecha y centro. Menos los ultramontanos, que van a lo suyo. Y siguen, como las pilas duracell: “Esto es un gobierno ilegítimo”. ¿Tendrán cara? ¿Y lo de Madrid, Andalucía, Badajoz o Jerez de los Caballeros, por poner ejemplos de todo el arco electoral? Pues ninguno de ellos, mire “Vox”, son gobiernos ilegítimos.

 Ahora, una amenaza: moción de censura en septiembre. Caca de la vaca les ha dicho incluso el PP pero han conseguido estar en el candelero, que es lo que les interesa.

Todo vale: con noticias falsas, con seudopropuestas trampa como la de “aligerar la llamada Ley mordaza”, que al fin era un fórmula para controlar, para seguir defendiendo o dando protagonismo a los autores de bulos, fake news, arrastrados, licenciados en Ciencias de la Información, que también los hay, y tienen a sueldo para seguir inventando. Vale todo.

Estamos asistiendo a una serie de fenómenos que no sabría cómo calificarlos. Esto “es cosa del Gobierno”, cuando interesa; o de las autonomías. O viceversa, según sople el aire o convenga. Normalmente Sánchez es el culpable, como antes lo fue Suárez, González o Rajoy . Aznar, ¡nunca; vade retro¡ Creo  que Calvo Sotelo, tampoco. Aquel, el que hablaba catalán en la intimidad, con arrogancia chulesca (todavía, que yo sepa, no ha reconocido que no había armas de destrucción masiva) Éste, por insípido en el sentido más cándido que ustedes quieran. 

Y entre esto y aquello, entre col y col, la lechuga de quienes van absolutamente a lo suyo y sólo piensan en provocar elecciones cuanto antes, ahora que a los de al lado, los del PP, parece que les pilla con el paso cambiado. ¿No será darán cuenta éstos que yendo por la vereda menos ultramontana, la de centro que defienden en teoría y no en la práctica, pudieran ser alternativa democrática?

Entre esto y aquello, despistar y entretener al personal. Ejemplo la jodiura de la cartilla madrileña que le ha durado a la presidenta de la Comunidad de Madrid lo que un caramelo a la puerta de un colegio. Una ceremonia más de la confusión, a la vez que seguimos asistiendo a la táctica de negar la evidencia de los “avances” de contagios en la capital de Ensaña.

¿Habrá gente tan estúpida que continúe creyéndose a pie juntillas que los malos son los otros, los que no piensan como nosotros? Mientras, este cortinaje de humo casi continuo, no deja ver la verdad: la cosa está complicada, parece que hay un contubernio (me salen palabras del franquismo) para que se olviden los problema que cada vez se agudizan más. El palo previsible de la Encuesta de Población Activa, con su paro y su diagnóstico malo, malísimo. El amago de querer coger al toro por los cuernos, cuando no lo hace el Gobierno, pero nadie quiere ponerle el cascabel al gato cuando tienen que ser las autonomías: que se cierren las discotecas a las 12,30, salvo Madrid, que pueden llegar a las 5,30, con la fresca, a ver si se va el Covid 19 helado; y una letanía de bandos, noticias, recomendaciones y todo lo demás. “Que la gente se confine voluntariamente”. Pero ningún presidente, ningún alcalde es más tajante en hacer cumplir la ley. No vaya a ser que se cabreen, no nos voten y se nos acabe el chollo. ¿Habrá alguien en este país, salvo los ricos y muy pudientes, que lo haya pasado mejor que los políticos que tienen sueldo? Mándenme la lista. Ahora que cada comunidad anda en los suyo, avanzamos hacia un caos. 

Porque ha habido tiempo de poner en la balanza la salud y la economía, con mayúsculas. Ha tenido tiempo el Gobierno de haber creado un equipo multidisciplinar técnico y político para ver cómo se controla y se bandea lo que se pueda aquélla, los contagios y la salud. Y estudiar cómo poner freno a este chorro de pérdidas económicas. Y no me sirve, sin ser un experto, que el turismo va a arrastrarlo todo. ¿Se buscaron alternativas? ¿Se han previsto medidas para atajar, sin consideración, a los que ponen en peligro la vida y la economía de todos? 

 Claro que no se puede seguir sin producir, pero con unas normas que todos, o la mayoría, acatemos. ¿O es que los botellones, el bebe que te llenen, el muuuaaa, muuuaaa y que se protejan otros… debemos seguir tolerando impunemente y es vital para el desarrollo personal y colectivo? No tengo soluciones mágicas, ni nadie supongo. Sólo pautas para la reflexión que muchos de ustedes se habrán hecho. Pero los gobiernos, central y autonómicos, han tenido tiempo para ir un pelín más allá del salto de mata. Claro hay de todo: los catalanes no parecen estar por la labor de solidaridad y renunciar al trozo de la tarta dineraria de la Unión Europea ¿Y los vascos? Porque Urkullu se apuntó a última hora al “retiro espiritual” de presidentes ¿Qué querrán sacar? Lo aventuro: Aprovechar el carro de los amagos, los envites y los órdagos para llevarse lo mejor del posible caramelo que nos va a asignar Bruselas y mientras, que el papá Estado nos siga protegiendo de esta pandemia con los recursos de todos. Si no, no separamos y que os jopan. Pero a todos. ¡Ay, separatismos!

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Publicado el
1 de agosto de 2020 - 18:46 h

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