El servicio de teleasistencia de la Diputación cacereña llega a más de 2.500 personas
La Diputación de Cáceres cifra en 2.594 personas, de 207 municipios menores de 20.000 habitantes de la provincia, los usuarios que disfrutan de un servicio personalizado de teleasistencia, de los que el 85% son mujeres y el 15% hombres, con una edad media de 86 años.
Así lo ha traslado este viernes el responsable de Cruz Roja que ejecuta el proyecto de teleasistencia de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Martínez, en un encuentro en el que el Área de Política Social de la institución ha reunido a los servicios sociales de base de los municipios para ponerse al día “de todos los avances que han venido a reforzar la atención a cada uno de los usuarios”.
Entre ellos figuran las novedades en cuanto a la tramitación de solicitudes, “que ya es absolutamente electrónica”, pero también en el propio servicio, que “comenzó siendo a través del teléfono fijo, con la conocida medalla, pero que ahora ha cambiado muchísimo, ya que se han incorporado numerosas prestaciones para que haya una atención integral y accesible tanto en el domicilio como fuera”. Según Martínez, los avances han permitido una teleasistencia para cada persona de modo que, ha ejemplificado, si la persona cocina, se instala en su domicilio un sensor de humo o de gas. A ello se suman detectores de presencia para monitorizar si la persona ha estado más de doce horas en el dormitorio.
Entre los servicios más avanzados ha mencionado el que permite el que mide la tensión, el peso y la saturación de oxígeno del usuario, de tal forma que “si los niveles están por encima o por debajo, llega el aviso”. Son avances que permiten que las personas puedan continuar en su propio domicilio gracias a un servicio de comunicación permanente y que no ha dejado de prestarse desde 2020, ha resaltado Martínez.
Esta prestación nació al amparo del convenio marco entre el IMSERSO, la FEMP y la Diputación de Cáceres para su desarrollo en el ámbito provincial.
Desde 2021, la Diputación ha ido aumentado el gasto comprometido para el servicio, de modo que en 2024 la prestación del servicio salió a licitación por un importe de 1.853.100 euros, resultando adjudicataria Cruz Roja. “Todo esto revierte en mayor seguridad e independencia para las personas beneficiarias, mayor apoyo para familiares al cargo del cuidado”, una mejora en la detección temprana de problemas de salud o sociales y una reducción de la soledad, además de ayudar a luchar contra el despoblamiento rural y contra el desarraigo, en palabras de la técnico del área Inés Carreras.