El BNG, la organización nacionalista gallega de izquierdas que encabeza la oposición a Alfonso Rueda en el Parlamento de Galicia, rechaza la propuesta de financiación autonómica del Gobierno de Pedro Sánchez. “Acentúa la discriminación con Galicia, al rebajar el peso de criterios como el envejecimiento y la dispersión”, manifestó su líder, Ana Pontón, en las redes sociales, “es un punto de partida inaceptable que no vamos a apoyar”. También criticó al presidente de la Xunta por non defender un modelo propio para la comunidad. El del BNG pasa por un concierto económico.
El único diputado nacionalista en el Congreso, Néstor Rego, ahondó en el asunto en un comunicado remitido a los medios de comunicación. “No estamos delante de un nuevo sistema de financiación, sino del mismo modelo centralista y centralizado con pequeños retoques”, argumentó, “no resuelve la infrafinanciación estructural que lastra Galicia”. Rego, cuyo voto fue uno de los que apoyó la investidura de Sánchez en noviembre de 2023, pone cifras a lo denunciado por Pontón respecto al envejecimiento y la dispersión: “Los dos elementos que más influyen en el coste de los servicios públicos en Galicia se reducen de manera injustificada”. El primero pasa del 8,5% al 7% y el segundo, asegura, de 0,6% al 0,5%.
“Galicia debe tener más capacidad para recaudar sus impuestos y decidir sobre ellos”, insistió. Y aunque admitió que el anunciado incremento de 18.000 millones de euros de recursos para las comunidades autónomas supondrá más fondos que en la actualidad, “no arregla el déficit histórico ni la infrafinanciación que sufre Galicia con un sistema tan lesivo para el país”.