Dos nuevas tiendas para recuperar la esencia comercial en una Plaza del Mercado de Logroño tomada por el ocio nocturno
Arancha Lanchares nació en la Plaza del Mercado de Logroño cuando el rugir comercial le daba nombre. Bajo los portalillos que antes habían ocupado mercaderes de ganado, se instalaron después zapaterías, tiendas de bolsos, farmacia, panadería, cuchillería, tienda de vinos, de ropa vaquera... Después, las tiendas fueron bajando las persianas y en su lugar, empezaron a abrir los bares de ocio nocturno que hoy toman la zona.
En este contexto, Arancha Lanchares vio que La Galería, el comercio de materiales de Bellas Artes que había junto a su academia de pintura y la última tienda que quedaba en la plaza, cerraba por jubilación después de 40 años de actividad. Ese local llevaba cien años como comercio, pues antes lo había ocupado la tienda de textil Quintana y a Lanchares le costaba cerrar ese capítulo de un local, que precisamente había pertenecido a su abuela y ahora era de sus hermanos.
“Nos daba mucha pena que se quedara vacío. La opción más fácil era que fuera un bar y no queríamos porque ya hay bastantes”, señala esta artista y profesora desde su nuevo proyecto. Así que ella y sus hijas Valeria y Raquel Martínez, también profesoras en el Taller de arte Lanchares, decidieron embarcarse en una nueva idea y el pasado diciembre abrieron 'Lanchares Mercado'. “Somos unas románticas de la Plaza del Mercado”, dicen con orgullo.
La nueva tienda “tenía que ser algo relacionado con lo de al lado, nuestra academia de pintura, y por eso apostamos por la artesanía”, explican las dueñas. En esta tienda se pueden encontrar productos propios y de muchos artesanos y disciplinas: bisutería, velas, plantas, arte, textil, calzado... Todo ello dispuesto de forma muy cuidada en un espacio en dos plantas. “Las tres somos unas apasionadas de la decoración y con este lugar ha sido como tener un lienzo en blanco”, cuentan frente al mural que ellas mismas han pintado en la pared a la que suben las escaleras.
'Lanchares Mercado' no se olvida de su historia, que sigue visible en las escaleras o en la piedra y las vigas vistas originales. Están muy satisfechas con las primeras semanas de apertura, que han coincidido con las fechas navideñas. “La acogida ha sido fantástica, a la gente le ha gustado mucho el espacio y los productos, pero ahora hay que mantenerlo”, dicen para pedir que la gente valore y apoye el comercio local.
Se ha perdido la esencia comercial del todo, estamos intentando recuperarla
“Se ha perdido la esencia comercial del todo, estamos intentando recuperarla”, lamenta Lanchares sobre la Plaza del Mercado. Ella misma ayudó a María Heras a contactar con la dueña del local de El Barato, el penúltimo comercio que había cerrado la persiana en la Plaza del Mercado, cuando le interesó para su marca de ropa. Había lanzado Bynds en 2024, pero entonces solo vendía sus prendas a través de internet. “Cuando pensé en abrir una tienda física, lo que más me gustaba era el casco antiguo, buscaba algo con historia, donde en otras ciudades ves el movimiento artístico”, explica esta diseñadora.
Un día paseando por la Plaza del Mercado, contactó con la dueña del local de El Barato. “Me dijo: ”Me lavo los dientes y voy para allá' y vino corriendo, me enseñó el local y le encantó el proyecto“, dice María, que recuerda que tampoco la propietaria quería que en su local se instalará un nuevo bar o un almacén para hostelería. ”Es mismo día firmamos el contrato“. El local que había sido desde 1957 mercería en la Plaza del Mercado, ha logrado mantenerse como tienda de textil.
Bynds nace de la inquietud de María Heras, que trabaja como diseñadora para otras marcas, de hacer una propia. “En la pandemia, encerrados en casa, mi hijo y yo hacíamos muchas cosas artísticas. Un día él me contó que su animal favorito era el ajolote, me lo enseñó y me encantó”. Aquellos dibujos se los guardó y de ellos nació la primera colección, inspirada en animales que a él le hacían gracia, que se va a mantener siempre como un básico de la marca.
María Heras lamenta que la Plaza del Mercado haya perdido el movimiento, el tránsito continuo de gente, las tiendas, especialmente en la zona de los portalillos donde se ubica su tienda. Pero esto no le ha frenado. “Me decían que estaba loca por montar algo ahí, pero donde veían algo negativo, yo vi algo positivo. La gente joven es la clientela de mi marca e iban a ver mi tienda cuando estuvieran en una terraza, aunque sea de forma subliminal”.
María Heras coincide con Arancha Lanchares y su hija Valeria Martínez en su declaración de intenciones para impulsar una tienda en este lugar: “Reactivar la Plaza del Mercado para que de verdad vuelva a ser un mercado”. Aunque puntualizan “no estar en contra de los bares”, las responsables de estas nuevas tiendas coinciden en el deseo de que los locales cerrados los ocupen nuevos comercios. “La unión hace la fuerza, a ver si se anima más gente, queremos que continúe la vida comercial”.
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