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El Gobierno legaliza con una “tramitación de urgencia” un gasoducto anulado por el Supremo en Galicia

Feijóo, en la inauguración en 2015 del gasoducto anulado por el Supremo y ahora legalizado por el Gobierno

El Ministerio de Energía acaba de legalizar, tras una “tramitación de urgencia” y una “adjudicación directa”, como él mismo admite en el Boletín Oficial del Estado, el gasoducto de 65 kilómetros que Gas Natural construyó a lo largo de toda la costa de Lugo para prestar servicio fundamentalmente a una planta de la metalúrgica Alcoa y que ya está en servicio desde comienzos de 2015. A finales del año pasado el Tribunal Supremo anuló la autorización administrativa que ese mismo ministerio había otorgado en 2013 porque la empresa no había aportado, como exigía la normativa, un compromiso expreso de consumo del gas que transporta. Una anulación por falta de planificación que se produjo a petición del Ayuntamiento de Barreiros, municipio paradigma en Galicia del crecimiento urbanístico sin planificación.

El ayuntamiento del PP que creció sin planificar en la costa de Lugo tumba un gasoducto por falta de planificación

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La autorización otorgada por el ministerio a Gas Natural para construir el gasoducto fue anulada por el Supremo en una sentencia con fecha del 30 de noviembre pasado, casi tres años después de que la conducción fuese inaugurada por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en la precampaña de las elecciones municipales de 2015. Menos de un mes después, el viernes 22 de diciembre, Gas Natural volvió a presentar ante el Ministerio de Energía la solicitud de autorización, ahora sí con el compromiso de consumos futuros de gas que no había presentado en 2013. Y sólo cuatro días hábiles más tarde, el jueves 28 de diciembre, el ministerio acordaba “la tramitación de urgencia” y de manera “acumulada” de todos los procedimientos administrativos necesarios para volver a otorgar la autorización del gasoducto y así legalizarlo. El ministerio argumenta las “particularidades” de la solicitud, “entre las que cabe destacar que dicha canalización ya está construida y que es propiedad de Gas Natural”, lo que califica como “circunstancias excepcionales que justifican la adjudicación directa del gasoducto a la Mariña Lucense a la mercantil Gas Natural”.

El proyecto del gasoducto ya construido fue expuesto al público durante 10 días a finales de enero y principios de febrero y el 28 de ese mes el ministerio informaba favorablemente sobre la autorización. El 20 de marzo era la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la que convalidaba la autorización. Y el 17 de abril, en una resolución publicada este miércoles en el BOE, la directora general de Política Energética y Minas del ministerio, María Teresa Baqueado, daba la autorización definitiva al gasoducto ya construido que ha permitido su legalización en tiempo récord.

El motivo por el que el supremo anuló hace menos de 5 meses el gasoducto, su falta de planificación sobre consumos futuros de gas, contrasta con la situación urbanística que se viene viviendo en el municipio de Barreiros, cuyo Ayuntamiento fue el causante de la anulación. Durante la burbuja de la construcción se levantaron allí cientos de segundas residencias que nunca llegaron a ser vendidas por falta de compradores y cuyos permisos municipales la Fiscalía considera ilegales por otorgarse para fincas sin abastecimiento, saneamiento, electricidad o accesos viarios. Hoy, en el municipio de 3.200 habitantes que su alcalde, Alfonso Fuente, quería convertir en el "Sanxenxo del norte", en referencia a la localidad turística de las Rías Baixas en la que veranea Mariano Rajoy, hay 3.500 segundas residencias que sólo se ocupan en verano y fines de semana o que están vacías. También proliferan esqueletos de hormigón que nunca se finalizaron. En los últimos años el Ayuntamiento inició por dos veces la redacción de un plan de urbanismo, pero insistiendo nuevamente en apostar por el aumento del parque de viviendas, con hasta 2.000 más, a pesar de que las existentes están vacías, muchas de ellas por dudas sobre su legalidad y por dificultades para su legalización que no ha tenido el gasoducto ahora autorizado.

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