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PP y Vox no se ponen de acuerdo para repartirse el poder en Balears y no se descarta una repetición electoral

El candidato de Vox a la presidencia del Govern, Jorge Campos.

Nicolás Ribas

Illes Balears —

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La primera reunión oficial mantenida este miércoles entre el PP y Vox ha terminado sin acuerdo. Fuentes del PP han señalado que, en todo momento, el acuerdo que han ofrecido a Vox es un pacto de investidura para “gobernar en solitario”, como ha mantenido la líder popular Marga Prohens hasta el momento. Los conservadores habrían puesto sobre la mesa la opción de cerrar un acuerdo para una reforma fiscal y medidas de apoyo a las familias. Las mismas fuentes han indicado que las negociaciones continuarán los próximos días.

Por otro lado, el Partido Popular ha solicitado al Parlament que retrase la decisión de fijar una fecha para la constitución de la cámara autonómica, que estaba prevista para el 20 de junio, para continuar negociando con el partido ultraderechista. El reglamento de la Cámara autonómica contempla que se pueda organizar con 48 horas de antelación, con lo cual, PP y Vox tienen este jueves y viernes para llegar a un entendimiento. El fantasma de una posible repetición electoral planea con cada vez más fuerza sobre el archipiélago.

Primera reunión tras el 'plantón'

PP y Vox se sentaban este miércoles por la tarde en la mesa de negociación para configurar el futuro Govern balear, después de que este martes se anunciara que ambos partidos gobernarán la Comunitat Valenciana en coalición. En esta reunión han estado sentados Marga Prohens (PP) y Jorge Campos (Vox), candidatos de ambos partidos en las elecciones del 28 de mayo. Fuentes populares habían afirmado a elDiario.es que “no esperaban que fuera a haber hoy novedades” sobre un posible pacto con Vox. Para los ultraderechistas tanto la Comunitat Valenciana como el archipiélago balear representan dos territorios importantísimos en los que alcanzar el poder y desmantelar las “políticas separatistas y pancatalanistas” que en su opinión se han llevado a cabo durante los ocho años de legislatura progresista en ambas comunidades.

El candidato de Vox, Carlos Flores Juberías, que finalmente no formará parte del gobierno autonómico valenciano debido que fue condenado por violencia psicológica a su expareja en 2002, no concretó las conselleries que controlará su partido en el futuro Ejecutivo valenciano, aunque sí adelantó que la presidencia de las Corts Valencianes serán para el partido ultraderechista, siguiendo el modelo de Castilla y León. Por otro lado, Vox quiere las carteras de Educación, Asuntos Sociales y Agricultura, aunque el PP no se las quiere ceder.

Vox quiere un gobierno como el de València

“Queremos un gobierno de coalición como el de Valencia”, ha destacado este miércoles Jorge Campos, en una entrevista en Canal4 Radio, conducida por Miguel Ángel Ariza. A solo unas horas para negociar con el PP, el líder ultraderechista seguía metiendo presión a los populares para que cedan en sus pretensiones de gobernar en minoría, como ha defendido Prohens en las últimas semanas. Cabe recordar que solo hace una semana cuando se escenificaron las tensiones entre ambos partidos, después de que Vox diera plantón al PP en la primera de las reuniones que se había acordado. Campos argumentó que la reunión quedaba cancelada porque Prohens, que había delegado en un equipo negociador, no iba a formar parte de ella.

“El PP tiene que entender que su investidura depende de los votos de Vox, que se los debemos -a su vez- a los votantes”, dijo Campos. El líder ultraderechista señaló que “cualquier reunión de la mesa de negociación entre Vox y el PP será pública” y que, en cualquier caso, todo se hará con “absoluta transparencia”. “No va a haber ningún secretismo en los acuerdos a los que se pueda llegar”, apostilló. Los ánimos en el interior de los ultraconservadores estaban tan caldeados que incluso amenazaron con votar en contra de la investidura de Prohens. En declaraciones a elDiario.es, fuentes de Vox en Balears apelaron al modelo de Castilla y León, donde ambos partidos gobiernan en coalición, para sellar un acuerdo en el Govern. “Nuestra petición es clara: entrar en el gobierno”, subrayaron.

Vox quiere la Conselleria de Educación

En este sentido, Campos ha vuelto a deslizar el interés de su partido en hacerse con la Conselleria de Educación durante la entrevista en Canal4 Radio, en la que ha asegurado que actualmente el archipiélago balear “sufre una imposición” lingüística, en relación al modelo de inmersión lingüística en la educación, que cuenta con un amplio respaldo en la comunidad educativa y que está avalado por el Estatut d’Autonomia.

El líder de extrema derecha fue más allá en sus diatribas contra el catalán en esta ocasión, y es que, según él, es una reivindicación -garantizar lo que Vox entiende por ‘libertad de enseñanza’ no solamente de los votantes de Vox, sino también “para la inmensa mayoría de votantes del PP, incluso para gran parte de votantes del Partido Socialista”-. “Uno de los principales factores de la libertad de enseñanza es poder elegir la lengua que quieres para la enseñanza de tus hijos”, ha señalado Campos. Cabe recordar que Vox también se ha mostrado siempre en contra de impartir formación y talleres de educación sexual en los colegios e institutos, lo que incluye promover información sobre diversidad sexual de las personas LGTBI.

Durante la entrevista, Campos también ha recordado que los ultraderechistas llevan en su programa electoral “acabar con todo el gasto político ineficaz y superfluo”. “Tenemos 56 empresas públicas. No es necesario el dispendio económico que están pagando los ciudadanos para sostener esa barbaridad”, ha opinado, cargando nuevamente contra IB3, la radiotelevisión pública balear, que Vox quiere eliminar. Siguiendo con la línea de eliminar impuestos u organismos públicos, Campos ha destacado que está a favor de eliminar el impuesto sobre sucesiones y donaciones para todos los parentescos -un mecanismo de redistribución de la riqueza que beneficia a la inmensa mayoría de la población-, yendo más allá de lo que propone el PP. Por otro lado, los ultraderechistas, en sintonía con el PP, quieren eliminar la Oficina Anticorrupción, creada durante la primera legislatura del Ejecutivo de la socialista Francina Armengol, porque consideran que su función ya la realiza la Fiscalía Anticorrupción. “Es otro chiringuito que montaron”, ha criticado Campos.

El PP quiere gobernar en solitario

El Partido Popular, en cambio, ha defendido -al menos públicamente- que aspira a gobernar en solitario, sin Vox en el Ejecutivo. Sin embargo, no someterá al partido a un ‘cordón sanitario’, según reconoció Toni Costa, portavoz parlamentario de los populares. Los conservadores han pedido durante estas últimas semanas la abstención del resto de los partidos, incluido el de Vox, para alcanzar el Consolat de Mar, sede del Govern. Pese a todo, Costa reconoció que una hipotética abstención de Vox no iba a salir gratuita. “A lo que se esté dispuesto a ceder o no lo veremos durante las negociaciones”, afirmó. Solo Més per Mallorca se mostró, en un primer momento, favorable a la abstención, siempre que se aislara al Vox de cualquier posibilidad de que su programa electoral se implementara.

El PP, en definitiva, plantea que con sus 25 escaños más el diputado de Sa Unió (una coalición que integra al PP) superan en uno a los que tiene toda la izquierda junta, y que ello debería ser suficiente para poder gobernar en solitario, independientemente de los ocho escaños de Vox. Si Prohens sale elegida en segunda votación durante la sesión de investidura, el objetivo de los populares sería negociar medida a medida con el conjunto del arco parlamentario.

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