La misión de la OMS en China constata que el 80% de los casos de coronavirus son leves
La misión científica enviada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a China ha comprobado que el 80% de casos de coronavirus son leves y que solo el 6% llegan a ser críticos, mientras que el resto de personas enferman de forma severa, pero se recuperan. Los datos los ha proporcionado el jefe del equipo, Bruce Aylward, este martes en una rueda de prensa en Ginebra y están en línea con los hallazgos del estudio publicado hace una semana por China, en el que desveló las principales claves sobre el comportamiento del virus.
Otra constatación en la provincia de Guangdong fue que de las 320.000 pruebas de diagnóstico realizadas solo el 0,02% resultaron positivas y que los contagios se dan sobre todo en núcleos familiares, más que a nivel de comunidades. Informa Efe.
Aylward ha liderado un equipo conjunto de médicos y especialistas internacionales y chinos que investigaron durante dos semanas en tres provincias distintas -incluida Wuhan, el epicentro de la epidemia- todos los aspectos de la nueva enfermedad.
El epidemiólogo ha asegurado que la eficacia de la “maquinaria” que ha puesto en marcha China para controlar el coronavirus le ha impresionado, a pesar de los 30 años que lleva trabajando en contextos de epidemias, y ha afirmado que esta respuesta ha evitado al resto del mundo una situación mucho peor.
“China ha cambiado el curso de esta epidemia, que está remitiendo más rápido de lo que podía esperarse”, ha dicho el médico, quien sostuvo que puede afirmarse que “la respuesta agresiva contra este virus ha evitado cientos de miles de casos”.
Sin embargo, ha dicho que, en cambio, “el mundo no está listo” para afrontar esta epidemia y que “psicológicamente probablemente nunca lo estará”, pero que de la experiencia de China pueden enumerarse una serie de pasos que los países necesitan dar para estar lo más preparados posible.
“Sobre los pasos, piensen que el virus aparecerá mañana, estamos en un mundo increíblemente interconectado. Y si aparece, debemos pensar en que podemos detenerlo y no decirnos, bueno, si nos golpea tenemos que aceptarlo, porque entonces la batalla estará perdida antes de que empiece”, ha señalado.
Aunque ha preferido no comentar las razones por las que el COVID-19 se ha propagado en cuestión de pocos días en el norte de Italia, donde hay 300 casos, “porque no he estado allí”, Aylward ha dicho que las medidas prácticas de preparación para un brote empiezan por tener camas de hospitales suficientes.
“Si se quiere estar listo, se sabe que se necesitarán camas, que habrá que aislar a gente, poner en cuarentena a los contactos cercanos, porque sabemos que el 10% de ellos tendrán la enfermedad y al principio no se darán cuenta”, ha enumerado.
“¿Tenemos la capacidad para alojar a esas personas, tenemos sistemas de ventilación para los casos graves, los laboratorios para procesar las pruebas de diagnóstico? ¿Y cómo vamos a transportar a la gente, porque los afectados pueden estar en distintas áreas?”, ha agregado.
Aylward ha indicado que el segundo gran desafío es “transmitir a la población el mensaje de que hay que estar preparados como si esto fuera a aparecer mañana, que todos se laven las manos todo el tiempo y no se precipiten sobre las máscaras, porque probablemente esto no cambiará las cosas, pero sí se necesitan para las áreas infectadas”.