Luz verde ambiental al proyecto de la variante de Manjarrés
El Gobierno de La Rioja ha formulado el informe de impacto ambiental favorable para el estudio informativo de la variante de la carretera LR-340 en Manjarrés. La resolución, publicada este martes en el Boletín Oficial de La Rioja (BOR), determina que el proyecto es compatible con el entorno y que no es necesario someterlo a una evaluación ordinaria más compleja, al “no preverse efectos adversos significativos sobre el medio ambiente”.
La infraestructura tiene por objeto desviar el tráfico rodado para evitar que cruce el centro de la localidad. Con esta actuación, según justifica el informe, se pretende liberar a los vecinos de las molestias de ruido y contaminación asociadas al tráfico de paso por la actual travesía, incrementando además la seguridad vial y reduciendo el riesgo de atropellos en el municipio.
No obstante, la variante ha tenido oposición vecinal marcada por el anuncio del proyecto casi al mismo tiempo que la construcción de una fábrica de prefabricados de hormigón que preveía unas dimensiones del doble que el casco urbano del pueblo. No obstante, y estando ya declarada proyecto de interés estrtégico regional, la empresa renunció finalmente a instalarse en Manjarrés. Las críticas vecinales se centraban precisamente en que la variante se proyectaba “por y para la empresa”, si bien había quienes defendían que “era una necesidad desde hace mucho tiempo”. Ahora, sin la fábrica, la variante sigue adelante.
El expediente definitivo ha incorporado parcialmente sugerencias y alegaciones presentadas durante el periodo de información pública, en el que participaron organismos como la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Dirección General de Cultura, así como los colectivos Amigos de la Tierra y Ecologistas en Acción, la Sociedad de Cazadores Río Yalde, el Partido Riojano y 56 particulares.
Según el informe, para definir el proyecto se analizaron tres alternativas y finalmente se ha seleccionado la denominada Alternativa 1 al ser la que “mayor conectividad ofrece, la que más se aleja de las viviendas y la que genera una menor afección potencial sobre el patrimonio arqueológico de la zona”. El trazado definitivo tendrá una longitud total de 2.365 metros. La nueva carretera partirá del punto kilométrico 1+900 de la actual LR-340, rodeará el cementerio municipal por el norte y aprovechará la alineación de un camino existente. Tras una larga recta, la vía girará a la derecha para conectar de nuevo con la carretera original en el punto kilométrico 4+000, justo al sur del casco urbano. El acceso norte se resolverá con una intersección en 'T' aprovechando la red viaria, mientras que la conexión sur se materializará mediante una rotonda que regulará las entradas a Manjarrés.
La variante se ha diseñado bajo los parámetros de una carretera convencional apta para una velocidad de proyecto de 60 kilómetros por hora, aunque sus curvas amplias y sus pendientes suaves permitirán velocidades de recorrido de hasta 80 kilómetros por hora. Dispondrá de una calzada de 7 metros de ancho con arcenes de un metro y bermas sin pavimentar a ambos lados, además de construirse caminos de servicio paralelos para no cortar el acceso a las fincas agrícolas colindantes.
A nivel ambiental, el estudio acústico recoge que el descenso del tráfico dentro del pueblo reducirá la presión sonora sobre los habitantes, especialmente por las noches. En el exterior, las viviendas quedarán por debajo de los límites normativos diurnos y nocturnos, por lo que no será necesario instalar pantallas antirruido. En cuanto al suelo, la infraestructura exigirá expropiaciones de terrenos agrícolas dedicados al cereal y al viñedo, que conllevarán su correspondiente compensación económica y la reposición de las servidumbres de paso interrumpidas.
La afección relevante sobre el entorno natural que incluye se localiza en la zona donde se construirá la glorieta sur, ya que las obras ocuparán unos 1.580 metros cuadrados de un pequeño encinar perteneciente al Monte de Utilidad Pública número 172, denominado 'El Soto y el Palancar'. Al tratarse de un espacio público forestal, el Gobierno regional deberá tramitar de forma paralela un expediente que justifique que el interés de la carretera prevalece sobre el forestal, además de ejecutar una compensación de árboles según las directrices técnicas de la Dirección General de Medio Natural.
Por último, el control arqueológico será especialmente estricto debido a la proximidad de cuatro yacimientos catalogados en la zona, que corresponden a los talleres de sílex de 'Las Suertes' y del 'Camino de Navarrete' —ambos de época neolítica—, el asentamiento celtibérico y romano del 'Alto de San Cristóbal' y el 'Despoblado del Camino de Navarrete'. Las empresas encargadas de las obras civiles deberán contar con un permiso previo de la Dirección General de Cultura y mantener un seguimiento arqueológico intensivo durante los movimientos de tierras para proteger cualquier posible resto.
La Consejería promotora dispone ahora de un plazo máximo de cuatro años para autorizar el proyecto antes de que la resolución ambiental pierda su vigencia.
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