La obra de teatro para un solo espectador a través de una mirilla

Las titiriteras de la compañía Violeta y Péndula durante una representación

Ester Fernández García

0

Cuando una obra de teatro se representa para un solo espectador el momento se convierte “más una experiencia que un espectáculo”, como lo describe Raquel Gonzalo, la mitad de la compañía riojana Violeta y Péndula junto a Yolanda Francia. Todo ocurre dentro de una cajita, diseñada con mimo para la historia, que el espectador sigue a través de una mirilla. Fuera de ella, dos tiriteras ofrecen una propuesta de teatro de objetos, títeres y teatro de sombras con una banda sonora que espectador y tiriteras escuchan con auriculares.

El teatro Lambe-Lambe, que está empezando a conocerse en España y tiene mucha más tradición en Latinoamérica, son espectáculos en miniatura escondidos en una caja, historias creadas con pequeños objetos o títeres que se cuentan a un público reducido (entre una y tres personas). Busca representar y transformar la realidad exterior, provocar una emoción en el espectador.

Teatro Lambe Lambe Tras el Umbral

La compañía teatral Violeta y Péndula puso en marcha este teatro en caja, Lambe Lambe Tras el Umbral, durante la pandemia. “Como no podíamos trabajar, queríamos conocer nuevos lenguajes y maneras de expresar, y nos formamos con un maestro de Perú, con quien fuimos creando la historia”, recuerda Raquel. Empezaron eligiendo tres objetos que eran importantes para cada una y los iban metiendo y sacando de la caja. “Poco a poco, íbamos construyendo la historia, la iluminación, la decoración...”.

Sobre la historia, prefieren no contar demasiado, sobre todo “porque cada persona ve una cosa”. De hecho, “cuando lo ven, sale de ellos no contar nada a la siguiente persona o al amigo que lo verá después”, apuntan. Por ello, se remiten a una sinopsis muy abierta: “A veces, nos podemos sentir atraídos por ilusiones que nos harán sentir bien, empujados o manipulados por los demás. Estas ilusiones nos pueden llevar a entrar en lugares de los que si no nos damos cuenta a tiempo, no podremos escapar. Hay en ti una luz que te conecta con la verdad. No dejes que se apague”.

Teatro Lambe Lambe Tras el Umbral

El formato consigue una inmersión total del espectador en los apenas siete minutos de duración de cada pase, “en los que se pueden contar muchas cosas”, puntualiza la titiritera. “El público nos dice que como tienes el ojo puesto en la mirilla, con la vista tan fija, te metes tanto en la historia que causa mucho impacto, se mueven muchas emociones en poco tiempo”, señala Raquel. Las reacciones, según cuenta, son muy variadas: “Hay a quien le cuesta un rato reaccionar cuando termina, quien necesita expresar o quien acaba llorando”. Las titiriteras tampoco interactuan con el espectador al acabar, “para no romper eso que a cada uno le deja”, pero sí dejan un cuaderno fuera para quien lo necesite pueda expresar y escribir “eso que se queda contenido”.

Tras el paso por varios festivales, esta peculiar obra de teatro se representa este sábado en tres horas de pases ininterrumpidos en la Escuela David Monge Comedy en beneficio de la Asociación Color a la Vida. “Creemos que está haciendo una labor muy importante en la comunidad y que necesita un apoyo también, a aparte de lo económico, para dar visibilidad”. Todos los pases se han agotado, que “no son con una entrada fija sino con una aportación consciente y voluntaria”.

La primera vez que estrenaron su obra fue en Escenario Insólito del Festival Actual, un ciclo pensado precisamente para formatos diferentes y nuevos formatos. Porque pocas cosas hay más insólitas que una obra dentro de una caja donde no es que quepa un espectador, es que solo cabe un ojo. Y, eso sí, muchísima emoción, porque la emoción no es cuestión de espacio.

Etiquetas
stats