Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
La guerra en Irán amenaza con provocar una escasez mundial de alimentos
Yasmina logró romper su matrimonio forzado tras cuatro años en Catalunya
'Cuando el dedo de Trump señala a la luna', por Isaac Rosa
Sobre este blog

Los seres humanos hacemos la historia en condiciones independientes de nuestra voluntad.

Lo más aterrador de la guerra de Irán

El presidente de EEUU, Donald Trump. EFE/EPA/Yuri Gripas / POOL
2 de abril de 2026 22:05 h

9

El pasado 23 de marzo el director de The New Republic, Michael Tomasky, se interrogaba de manera retórica:“¿Qué es lo más aterrador de la guerra de Irán?” (The scariest thing about this War?), para despejar el interrogante a continuación con un rotundo: “Que él (Donald Trump) está sentado en el Despacho Oval ”(He´s sitting in the Oval Office). Este era el título del artículo.

La combinación de un presidente errático y corrupto que es, al mismo tiempo, el comandante en jefe del ejército más poderoso que se ha conocido en la historia de la humanidad, convierte la guerra de Irán en una amenaza aterradora a escala mundial.

Se trata de una guerra sumamente anómala, ya que, en el Congreso, que es el órgano constitucional que tiene atribuida la facultad de declarar la guerra, no se ha producido un debate antes de que se iniciaran las operaciones bélicas, pero sí se han producido, hasta el momento, dos debates acerca de por qué no se debían poner límites a cualquier decisión presidencial respecto del futuro de las mismas. Se ha producido la inversión más completa de la lógica constitucional. El Congreso ha aceptado que la guerra se puede iniciar sin su consentimiento. Como consecuencia de ello, entiende que no puede no aceptar que la guerra continúe sin contar con dicho consentimiento. Con el no debate sobre el momento inicial de la guerra y con el doble debate con resultado negativo sobre cualquier posible límite a la continuidad de la misma, el Congreso se ha desposeído formal y materialmente de la facultad constitucional de hacer la guerra y se la ha transferido al presidente, que, justamente por ello, carece de límites.

Y no a un presidente cualquiera, sino a Donald Trump. Una vez adoptada esta decisión, es imposible saber qué es lo que puede ocurrir y hasta dónde puede llegar la escalada. Es fácil imaginar, dice Tomasky, que Donald Trump se aburre literalmente de la guerra, especialmente si los acontecimientos no se suceden de la forma en que él los había imaginado y, como consecuencia de ello, las encuestas empiezan a arrojar resultados negativos o muy negativos sobre su gestión de la misma. La tentación de anunciar que se ha conseguido la victoria y que no tiene sentido continuar con la presencia de tropas en el Golfo se convierte en irresistible.

Pero también es fácil imaginar lo contrario y que el presidente pueda optar por la dirección opuesta y decida que, una vez que ha acumulado una enorme cantidad de efectivos, no tiene sentido no aprovechar la ocasión para invadir Irán, apoderarse del uranio enriquecido y poner fin por el tiempo en que es posible hacer predicciones a la amenaza atómica.

Ante este escenario la reacción del Gobierno español de decir no a la guerra y de no autorizar el uso de las bases de Rota y Morón y cerrar el espacio aéreo para cualquier intervención en la guerra, es la mejor de las reacciones posibles. Es la misma senda que han seguido a continuación varios países de la Unión de manera expresa e implícitamente los demás y la propia Unión.

Pienso que la guerra tiene todavía recorrido y que el chantaje de los Estados Unidos puede activarse de forma acentuada en cualquier momento. El escenario aterrador no puede ser descartado mientras Donald Trump continúe en la Casa Blanca. 

Sobre este blog

Los seres humanos hacemos la historia en condiciones independientes de nuestra voluntad.

Etiquetas
stats