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Adelante 'sorpassa' a Por Andalucía y profundiza la crisis de Sumar

El candidato de Por Andalucía y líder de IU, Antonio Maíllo, este domingo.

Sara Rojas / Daniel Ríos

17 de mayo de 2026 23:18 h

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Vuelco en la izquierda alternativa en Andalucía. Por primera vez en la historia, el espacio a la izquierda del PSOE no estará liderado por IU o una coalición en la que esté presente la federación, puesto que la alianza Por Andalucía ha sido ampliamente superada por Adelante Andalucía en las elecciones autonómicas de este domingo. La candidatura de Antonio Maíllo ha obtenido un 6,3% de los votos y cinco diputados, casi la mitad que los andalucistas de José Ignacio García, que han cuadruplicado sus resultados de hace cuatro años, alcanzando ocho escaños en el Parlamento andaluz con el 9,6% de los sufragios.

Con su resultado de este 17M, IU —que se presentó en coalición con Movimiento Sumar y Podemos, quien se sumó in extremis— empata el peor registro de su historia en unas elecciones autonómicas en Andalucía: el que logró, también en coalición con Podemos, en las elecciones de 2022. “El resultado obtenido no cumple con nuestras expectativas de crecimiento ni con el objetivo de echar a Moreno Bonilla de la Junta de Andalucía”, ha resumido el líder de la alianza de izquierdas en su comparecencia al borde de cerrar el escrutinio.

Durante el recuento, los de Maíllo respiraron aliviados al recuperar el diputado que, hasta bien avanzado el escrutinio, daban por perdido, lo cual se hubiera traducido en perder el grupo propio en la Cámara baja andaluza. Finalmente, la formación de izquierda –que aglutina a siete partidos con IU, Podemos y Sumar como mascarón de proa– sumó también el escaño de Granada, noticia que fue recibida entre aplausos en una sede de IU en Sevilla, desde donde ha seguido el escrutinio la coalición de Antonio Maíllo.

MAPA | Así ha sido el voto a Adelante Andalucía en cada municipio
Porcentaje de voto a Adelante Andalucía y aumento o caída respecto a las elecciones de 2022 en cada municipio
% de voto
Dif. sobre 2022

La coalición de Maíllo partía con ventaja frente a Adelante (cinco diputados frente a dos), su adversario directo a la izquierda del PSOE. Sin embargo, el temido sorpasso que vaticinaba el CIS se ha terminado produciendo y el partido andalucista y anticapitalista que fundó Teresa Rodríguez, hoy comandado por José Ignacio García, ha logrado imponerse a la candidatura del coordinador federal de IU.

La reunificación entre IU, Sumar, Podemos –alcanzada in extremis– no ha logrado movilizar al electorado progresista, que ha optado por apoyar a la alternativa de José Ignacio García. Presentarse como la izquierda “útil” que “quiere gobernar” –representando a los ministros de Sumar en el Gobierno de Sánchez– no ha favorecido a la candidatura de Maíllo.

Esa era la principal diferencia entre los proyectos de Por Andalucía y Adelante Andalucía, ya que los segundos se han desmarcado de gobernar junto al PSOE y se han mostrado muy críticos con la participación primero de Unidas Podemos y luego de Sumar en los dos últimos ejecutivos centrales. Frente a esa posición, la coalición que lidera Antonio Maíllo había abogado durante la campaña por un proyecto que “defiende su tierra con un proyecto propio, pero con capacidad de influencia en el conjunto del país desde todos los niveles institucionales”.

Pese a no cumplir sus expectativas, Maíllo ha asegurado que desde la coalición que capitanea “estamos orgullosos de nuestro trabajo y del que vamos a hacer”. En ese sentido, ha garantizado que Por Andalucía “va a seguir siendo una izquierda útil que defiende los servicios públicos y la apuesta y defensa de lo común”. En ese sentido, ha avanzado que desde su grupo “no va a haber tregua en el gobierno del PP”, al que ha equiparado con Vox, con quien presumiblemente tendrá que pactar tras perder la mayoría absoluta.

Varapalo para Sumar pese al crecimiento del espacio

Las réplicas del terremoto en el espacio de la izquierda alternativa andaluza también llegan a Madrid, puesto que el varapalo recibido por la alianza Por Andalucía supone igualmente un bofetón para el espacio a la izquierda del PSOE a escala estatal, que se encuentra en pleno proceso de reconstrucción, sin candidato para las generales tras el paso atrás de Yolanda Díaz y pendiente de un reencuentro con Podemos que, en Andalucía, no ha servido para impulsar los resultados.

A nivel nacional, la lectura es ambivalente: buena para el espacio ideológico a la izquierda del PSOE, pero extremadamente negativa para Sumar —como referente en el resto de España de Por Andalucía— y para Podemos —como integrante de la coalición en las elecciones de este domingo—. Sumando sus votos, Adelante Andalucía y Por Andalucía logran rozar el 16% de los sufragios, y esa cifra es extraordinariamente positiva para un espacio que lleva años encadenando malos resultados, con excepciones como las elecciones extremeñas de febrero. De hecho, en conjunto la izquierda alternativa iguala el porcentaje de voto logrado en 2018, cuando todas las sensibilidades del espacio (IU, Podemos y los andalucistas anticapitalistas ahora insertos en Adelante) se presentaron unidos en una única candidatura.

La alegría, no obstante, va por barrios, porque todo el crecimiento del espacio a la izquierda del PSOE se debe a la subida de Adelante. Y eso evidencia que el proceso de reconstrucción de la alianza Sumar que están llevando a cabo IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns no está generando —al menos por el momento— apoyos, pese a que Maíllo aspiraba a tener “unos buenos resultados” en Andalucía para “facilitar una aceleración del proceso unitario en el resto del país”, como explicó en una entrevista con elDiario.es, en la que también aseguró que “lo que pasa en Andalucía no solo queda en Andalucía”

La unidad con Podemos, señalada por IU como un objetivo de primer orden, tampoco ha servido para impulsar los resultados del espacio a la izquierda del PSOE, al menos en Andalucía. Es cierto que el pacto para una candidatura conjunta de cara a las elecciones de este domingo se firmó a última hora y tras meses de choque frontal por la negativa de los morados a integrarse en Por Andalucía. También lo es que no se ha visibilizado durante la campaña un entendimiento demasiado estrecho entre IU y Podemos, puesto que la dirección estatal liderada por Ione Belarra se ha limitado a celebrar actos de campaña con los candidatos de su partido y no ha participado en mítines con el resto de los partidos de la coalición. Pero los resultados andaluces demuestran que la reconstrucción de los puentes entre las izquierdas tras años de desencuentro no sirve, por sí sola, para revitalizar un espacio muy tocado, especialmente si existe un competidor directo en la izquierda alternativa.

El golpe es especialmente duro para IU, puesto que ha cosechado un muy mal resultado en que es su principal feudo electoral y con su líder como candidato. La federación queda muy tocada de cara a la negociación con Movimiento Sumar, Más Madrid y Catalunya en Comú para la reconfiguración de Sumar, en la que el peso de los diferentes actores será clave para definir asuntos como la marca, el candidato o el método de elección de las listas para las próximas elecciones generales. Y el liderazgo de Maíllo también queda dañado, puesto que el líder de IU asume en primera persona el escaso botín de Por Andalucía.

Además, el resultado de este domingo vuelve a poner el foco sobre la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, de conformar para las próximas generales una alianza entre las izquierdas a la izquierda del PSOE comandada por los partidos de ámbito territorial. Tras conocer el éxito de Adelante, Rufián publicó un mensaje en su cuenta de X en el que aseguraba que las izquierdas de ámbito estatal “son el problema” y en el que también afirmaba que este “es el momento de las izquierdas soberanistas”, un posicionamiento que eleva la presión sobre los partidos de Sumar en favor de Adelante. No obstante, los andalucistas han evitado secundar por el momento la propuesta de Rufián, que tampoco respaldan ni ERC, ni EH Bildu ni BNG.

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