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Primer reparto en bici de carga por las calles de Logroño

Primer reparto en bici de carga por las calles de Logroño

Rioja2

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Hace décadas, las bicicletas de reparto (aquellos carritos de panadero) eran parte de las herramientas cotidianas del comercio de proximidad, pero desaparecieron a medida que la extensión del modelo de consumo vinculado a la motorización favoreció un abuso del automóvil privado, que invadió las ciudades, con consecuencias para la salud y la calidad de vida. En Logroño llegó a existir una bicimensajería (El Sprint) y actualmente repartidores precarios están copando el sector de mercancía ligera, como el reparto en bici de comida a domicilio. Actualmente, el reparto de la paquetería más pesada con ciclos de carga, elementos clave de la transición ecológica en cada vez más ciudades del planeta, aún no funciona en Logroño, aunque no está lejos de regresar a nuestra ciudad. La colaboración del Colectivo Logroño En Bici - Ecologistas en Acción con un comercio local permite ejemplificar su reimplantación.

José Sáenz, gerente del pequeño comercio de proximidad, “Planeta Limpio”, que habitualmente distribuye sus jabones en bicicleta, ha realizado esta mañana una prueba de reparto de mercancías, cuyo volumen requeriría utilizar un automóvil, mediante un triciclo de carga prestado por Jean, miembro de Logroño en Bici, para valorar la utilidad de este medio de transporte.

Jean adquirió este modelo de triciclo a una empresa de ciclo-logística de San Sebastián para poder ir de compras, llevando a su hija, con seguridad, algo que con su bicicleta de toda la vida presentaba bastantes limitaciones. La semana pasada, al ir a reponer jabón a la tienda de José, este le explicó que iba a tener que utilizar el coche para repartir un pedido de 75 Kg. Así surgió la idea de hacer una prueba con el triciclo de Jean.

Se trata del modelo más pequeño que fabrica Christiania Bikes, la histórica marca danesa, diseñado para llevar hasta 100 kilos de carga útil, además del propio ciclista.

En Logroño sólo hay dos personas con un ciclo de estas características, en ambos casos adquiridos para transportar a sus hijos. En ciudades como San Sebastián hay empresas de ciclo-logística que operan con transportes de este tipo. Varias empresas ya integran este medio para la “ultima milla” en ciudades de todo el planeta. Ya sea para el reparto de compra de cadenas de supermercados como en el centro de las principales capitales de nuestro entorno, para el reparto de paquetería a comercios o a domicilio, o bien en el servicio público de ciclo- taxis silenciosos, la ciclo-logística es ya una realidad cercana. Los ciclos de carga asistidos, forman parte de la “movilidad activa” o “movilidad suave” respetuosa con el espacio público urbano.

Un ciclo de carga ocupa aproximadamente la tercera parte del espacio de un furgoneta de reparto de mercancías, no emite gases de calentamiento global y cambio climático y por contra contribuye a la carga y descarga silenciosa. Al no ser vehículos a motor, poder moverse con agilidad en la ciudad compacta y operar a muy bajas velocidades, pueden acceder a zonas restringidas a otro tipo de vehículos, lo que proporciona gran versatilidad horaria. Algo que hacen, además, posibilitando la convivencia pacífica con otros usos de la calle.

La ciclo-logística ya está aquí, y ha venido para quedarse. Las ciudades habrán de irse adaptando poco a poco a ella, también en cuestiones normativas y de ordenanzas, para que lo urbano y sus habitantes podamos disfrutar de sus beneficios. La ciudad es un organismo vivo, que evoluciona por sí mismo, y si queremos cuidar de los ecosistemas que la conforman, necesitamos apostar por un urbanismo y movilidad que tenga en cuenta las necesidades del siglo XXI.

Logroño en Bici - Ecologistas en Acción tiene la esperanza de que nuestra Logroño pueda dar el salto hacia una movilidad más sostenible como la ya emprendida por capitales cercanas. Se trata de políticas de ciudad que no entienden de colores políticos pues son para el bien común de todas las personas pero, sobre todo, pensando en las que vienen detrás. Nos va, literalmente, la vida en ello.

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