La Rioja estrena una sala de cardiología de última generación: diagnósticos un 40% más rápidos y mayor supervivencia
El Sistema Público de Salud de La Rioja ha incorporado una nueva Sala de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista en el Hospital Universitario San Pedro. El suministro e implementación de esta nueva infraestructura han sido financiados por Fundación Rioja Salud, a través del correspondiente proceso de licitación y adjudicación, por un importe global de 1.374.015 euros.
El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, y la consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, han visitado este lunes la nueva instalación con la que el Servicio Riojano de Salud refuerza su compromiso con la mejora continua de la atención cardiovascular. La nueva Sala de Hemodinámica, que sustituye a la anterior y que acaba de entrar en funcionamiento, incorpora tecnología avanzada que mejora la precisión, eficiencia y seguridad de los procedimientos cardiovasculares.
En este contexto, el nuevo equipamiento supone un salto cualitativo en la capacidad asistencial del sistema sanitario de La Rioja. Así, incorpora herramientas avanzadas de imagen, navegación y análisis en tiempo real que mejoran la toma de decisiones clínicas y permiten intervenciones menos invasivas, más seguras y personalizadas, con impacto directo en la recuperación y el pronóstico de los pacientes. La renovación de esta instalación sitúa al Sistema Público de Salud de La Rioja a la altura de los más avanzados de España en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. Así, esta nueva infraestructura representa una mejora extraordinaria en la calidad y seguridad en la atención que reciben los pacientes en La Rioja.
Precisión diagnóstica y seguridad
La nueva Sala de Hemodinámica incorpora equipamiento avanzado que mejora la precisión diagnóstica gracias a sistemas de navegación 3D, fusión de imagen y herramientas basadas en inteligencia artificial. Este entorno integra además tecnología de imagen de alta resolución con detectores de última generación, permitiendo obtener mayor calidad diagnóstica con una menor exposición a la radiación a pacientes y profesionales. Estas herramientas optimizan la planificación y el control de los procedimientos, garantizando procesos más seguros y eficaces.
Entre sus principales ventajas destacan la realización de técnicas guiadas en tiempo real, con integración completa de la imagen y un acceso radial más seguro; así como la mejora de la ergonomía y el confort, tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios. Además, el sistema facilita el control directo al lado del paciente sin interrumpir el campo estéril y la integración de herramientas como IVUS, OCT y sistemas de fisiología coronaria, posibilitando una evaluación diagnóstica más completa en un único acto.
Estas capacidades conllevan una importante reducción en los tiempos de realización de los procedimientos, cifrada en un 30-40 por ciento de manera global. Esta optimización de los tiempos clínicos contribuye, asimismo, a una mayor capacidad asistencial y mayor seguridad.
“Somos una región puntera en un ámbito tan importante como el que rodea a la cardiología intervencionista y la hemodinámica, así podemos actuar en más del 99 por ciento de esas intervenciones gracias a estos medios, tecnología y equipamiento, y a todos los profesionales sanitarios que colaboran en dar la mejor atención y las mejores soluciones a los pacientes de La Rioja”, ha declarado el presidente.
A su vez, ha destacado el avance que supone para la seguridad del paciente, “gracias a la mejora en la tecnología, con la integración de aparatos, de pruebas de diagnósticos, con imágenes de alta resolución y la inteligencia artificial que se introduce también. En definitiva, con una serie de instrumentos para ofrecer la mayor seguridad de intervenciones y mayor eficacia para seguir dando la mejor atención desde la sanidad pública de La Rioja. Una atención rápida, inmediata, eficaz y segura de la máxima calidad”, ha señalado.
Por su parte, el jefe del Servicio de Cardiología del SERIS, Luis Javier Alonso, ha explicado que “la nueva Sala de Hemodinámica obtiene imágenes tridimensionales de alta resolución que mejoran la precisión diagnóstica, reduce la exposición del paciente y profesionales a la radiación, incorpora mayor automatización y facilidad de uso, y hace posible abordar procedimientos de mayor complejidad, pero lo más relevante es que muchas de las intervenciones realizadas en esta sala tienen un impacto directo en la supervivencia de los pacientes, ya que, en situaciones de riesgo vital, la revascularización favorece una rápida mejoría clínica y una completa reintegración social y laboral”.
Alonso ha indicado que “prácticamente todos los pacientes riojanos que tienen un infarto, el 99,5%, no pasa ni una hora desde que avisa a los servicios médicos hasta que se les implanta un stent, lo que permite que la cicatriz que queda en el corazón sea mucho menor, la función ventricular sea mucho mejor y el paciente se recupere pudiendo integrar a una vida social, familiar, laboral, completamente normal”. De esta forma, ha subrayado que “las cifras de mortalidad que tenemos en La Rioja, gracias al código Infarto, año tras año son de las más bajas de España”.
Nuevos procedimientos y mejoras del tratamiento cardiovascular
La incorporación de esta tecnología avanzada va a permitir la suma de dos nuevos procedimientos (el estudio funcional de la circulación coronaria y la OCT intracoronaria), además de las importantes mejoras en la realización de los ya incluidos en la cartera de servicios de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista.
Destaca en su actividad asistencial la implantación de prótesis valvulares aórticas por vía percutánea (sin necesidad de cirugía abierta) en pacientes con estenosis aórtica, procedimiento conocido como TAVI. Asimismo, se llevan a cabo otras intervenciones de cardiología estructural mediante técnicas mínimamente invasivas, como el cierre de comunicaciones interauriculares, el cierre del foramen oval permeable o el cierre de la orejuela izquierda, así como procedimientos específicos como la ablación septal en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva, entre otros.
Del mismo modo, en este espacio se desarrollan coronariografías que posibilitan el diagnóstico anatómico de la enfermedad coronaria en pacientes con angina de pecho o infarto agudo de miocardio. En muchos casos, en el mismo procedimiento se lleva a cabo el tratamiento mediante angioplastia coronaria, generalmente con la implantación de stents intracoronarios, que hacen posible reabrir las arterias y mejorar el pronóstico al restablecer la perfusión del corazón.
Actividad asistencial de alto impacto en cardiología intervencionista
La actuación en la Sala de Hemodinámica ha pivotado sobre la renovación tecnológica, sustituyendo un equipamiento que databa de 2011, pero ha supuesto además la ejecución de una obra integral de adecuación de los espacios. Se han transformado las tres zonas que conforman el conjunto funcional de la unidad: la sala de exploración, donde se realizan los procedimientos; la sala de control, desde la que el equipo técnico supervisa y gestiona las intervenciones; y la sala técnica, donde se alojan los sistemas de soporte del equipamiento.
La Sala de Hemodinámica del Hospital Universitario San Pedro constituye el dispositivo central sobre el que se articula la cardiología intervencionista en La Rioja, al concentrar la actividad diagnóstica y terapéutica más especializada en este campo de la medicina.
Desde este espacio asistencial se da respuesta a procesos de alta complejidad y urgencia, como la activación del Código Infarto (con la realización de angioplastias primarias en situaciones de riesgo vital), así como a los procedimientos de cardiología estructural, la atención al síndrome coronario agudo o los estudios de miocardiopatías, entre otras intervenciones.
Cabe destacar que la implantación en 2014 del Código Infarto en La Rioja ha contribuido a situar a la comunidad autónoma entre las que registran mejores resultados en el infarto agudo de miocardio con elevación del ST (obstrucción completa de una arteria coronaria), con una mortalidad hospitalaria por debajo del cuatro por ciento.
Durante el año 2025, la unidad realizó 1.048 coronariografías y 748 angioplastias con implante de stent, incluidas 192 intervenciones urgentes por activación del Código Infarto. Lo más importante es que muchos de estos procedimientos constituyen actuaciones decisivas, ya que limitan el daño cardíaco, mejoran la supervivencia y favorecen tanto el pronóstico como la evolución clínica y la recuperación posterior de los pacientes.
Además, desde la implementación del programa TAVI en 2021 se han realizado 147 implantes de válvula aórtica, y desde la puesta en marcha del programa de intervencionismo estructural no valvular en 2018 se han realizado 193 procedimientos de cierre de Orejuela Izquierda y de Foramen Ovale Permeable para la prevención del ictus.
0