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La correspondencia para renunciar a la gestión de una residencia de bajo coste: “Es una misión imposible”

Carteles en la entrada del centro de Alzheimer.

Laura Galaup


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“Se ha convertido en misión imposible”. Este es el resumen del padre Ángel sobre la gestión que la asociación que él preside, Mensajeros de la Paz, realiza desde hace un año en la residencia de alzhéimer Fundación Reina Sofía en Madrid. “Comenzamos con mucha ilusión, pero nos hemos visto rechazados desde el principio, la situación no ha hecho sino empeorar”, apunta el sacerdote en una de las cartas –a las que ha accedido elDiario.es– dirigidas en los últimos meses a Concepción Dancausa, consejera de Familia, Juventud y Política Social de la Comunidad de Madrid.

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El conflicto se hizo público a raíz de las quejas de los familiares de varios usuarios que se concentraron frente a la residencia pública de gestión indirecta. A principios de junio, los allegados de los residentes denunciaron un empeoramiento en la calidad de vida de los usuarios desde que Mensajeros de la Paz se hizo cargo de la gestión de este centro de mayores. Concretamente, aseguraron que existe falta de personal, de higiene y de terapia ocupacional.

Mensajeros de la Paz quería “renunciar” a la gestión

Coincidiendo en el tiempo con las quejas de los usuarios, el presidente de Mensajeros de la Paz dirigió un escrito a Dancausa en el que aseguraba que esta entidad deseaba “renunciar a continuar con la gestión” de la residencia. “A pesar de que nos hemos volcado en ella, llevando allí a los mejores profesionales de los que disponíamos, ofreciendo diálogo, esfuerzo y cariño; no ha servido para nada debido a la poca disposición y el mal ambiente que nos encontramos allí desde que llegamos por parte de algunos sectores que no nos querían”, apunta el padre Ángel en una misiva firmada el 1 de junio y obtenida por esta redacción a través del portal de transparencia de la Comunidad de Madrid.

Mensajeros de la Paz llegó hace un año a este centro, después de que Clece, la empresa –una filial de la constructora ACS–que llevaba gestionando la residencia desde su inauguración hace más de quince años, rechazase continuar al frente de la residencia. “Acordamos no prorrogar el contrato porque los costes se han incrementado en un porcentaje muy superior a los porcentajes de revisión de precios que teníamos en ese momento. Los costes en los quince años de gestión subieron un 35% porque sube la vida, el IPC y los convenios” apunta Jesús Nogales, director de operaciones de Clece, y añade “que los precios del contrato” a lo largo de esa década subieron “en torno a un 8%”. La Comunidad de Madrid asegura que este centro es un recurso “referente” destinado “a combatir de una manera integral la enfermedad de alzheimer, abarcando para ello distintos campos de actuación desde un punto de vista multidisciplinar”.

Clece se desmarca de la gestión

Con la salida de Clece, Mensajeros de la Paz llegó a la residencia después de que la Comunidad de Madrid le adjudicara en julio la gestión por 13,6 millones de euros. Se trata de un contrato que tiene vigencia hasta noviembre de 2023. Nogales asevera que con el precio planteado por la Comunidad no podían mantener “durante mucho tiempo los estándares de calidad” que tenían.

“Con Clece estábamos mejor, no es que fuese la panacea. Había trabajadores y residentes que tenían ciertos problemas, pero contábamos con una geriatra que funcionaba bien y se coordinaba con los servicios médicos y de enfermería. Siempre ha habido problemas de falta de personal, pero [el centro] funcionaba bastante mejor”, resume Nacho Varas, uno de los familiares que se están movilizando en contra de la gestión de Mensajeros de la Paz. 

En esa misma línea se manifiesta la presidenta del comité de empresa. Aunque reconoce que la gestión de Clece “no es que fuera una maravilla”, sostiene que desde que Mensajeros de la Paz entró en la residencia la situación “ha sido un caos”. “Nada más entrar empezaron a reducir personal. Cuando se fue Clece éramos 204 trabajadores, ahora calculo que somos 185 y eso porque últimamente están contratando a gerocultores y auxiliares”, señala esta trabajadora. A su vez, también alerta de que hay escasez de enfermeros y médicos “porque dicen que no encuentran” personal con esa cualificación. Aun así, asegura que en los últimos meses, tras la manifestación de los familiares, la entidad social “está haciendo por mejorar algunas cosas”.

Junto a la entidad del padre Ángel, al concurso público también se presentaron Ferrovial, Sacyr y Quavitae Servicios Asistenciales –empresa gestora de las residencias Domus Vi–. La primera entidad fue excluida de la licitación por presentar una propuesta que incurría en una bajada desproporcionada.

Tras examinar las ofertas, la Comunidad de Madrid otorgó a la propuesta de Sacyr una calificación de 99,25 puntos; a Quavitae Servicios Asistenciales, 88,71 puntos y a Mensajeros de la Paz, 72 puntos. Finalmente, fue la entidad del padre Ángel la que se quedó con el contrato porque sus otros dos rivales decidieron retirar su oferta.

Mensajeros de la Paz fue la única entidad que no se retiró

A esta situación aludió el presidente de Mensajeros de la Paz cuando se dirigió a la consejera del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso el pasado 1 de junio. “Aceptamos gestionar esta residencia tras la renuncia de la empresa que consiguió el concurso”, apunta el responsable de la entidad. Y añade: “Nos resistimos de inicio, pero accedimos porque queríamos ofrecer un buen servicio, por el bien común, aunque no hemos sido capaces de conseguirlo, a pesar de contar con muchísima experiencia de muchos años y de gestionar más de cien residencias en toda España”.

Por lo tanto, y para encontrar una solución a un asunto “que está muy enquistado”, el padre Ángel aseveró el pasado 1 de junio que ya le había planteado su “intención de dejarlo” al director general de Atención al Mayor y a la Dependencia. “Nos dijo que para poder hacerlo debería subrogarse otra empresa al contrato (sic) que firmamos nosotros. Conocemos a alguna que estaría dispuesta a hacerlo, pero esto sería siempre contando con vuestra autorización”, remata el presidente de Mensajeros de la Paz.

Para Nacho Varas, la petición que realizó esta entidad “fue de cara a la galería”. “Ellos saben que no se pueden ir sin una penalización. La solicitud se hizo a raíz del ruido que se ha generado por la concentración que organizamos”, indica Varas. Su madre está residiendo en este centro.

Varas denuncia que en este año de gestión de la entidad del padre Ángel los usuarios han sufrido “falta de personal mantenida en el tiempo”, “falta de terapeutas ocupacionales” y “falta de médicos”. Además, alerta sobre los menús escogidos en este centro creado para mayores que son grandes dependientes. “Nos preocupa la calidad de ciertas comidas. Por ejemplo, el pescado viene con muchas espinas y tememos que algún residente se atragante o se le claven en la garganta”, señala Varas.

Quejas de los usuarios de la residencia

A pesar de la petición expresa de Mensajeros de la Paz a la Consejería autonómica para renunciar a la gestión de la residencia, a día de hoy continúan al frente de este centro. Así lo confirman desde la Comunidad de Madrid: fuentes del departamento de Dancausa destacan que la decisión de romper el contrato depende únicamente de la organización del padre Ángel y añaden que si finalmente lo ejecutan “tendrán que hacer frente a una sanción administrativa”.

Ante las críticas de los familiares de los usuarios, el Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso ha colocado a un supervisor para que “controle la gestión”. El funcionario autonómico está vigilando que se agilicen las compras de material para que no haya problemas de suministros“ y también supervisa si la ”ratio de personal es la establecida en el contrato“, apuntan fuentes regionales.

Una semana después de la primera misiva enviada, el padre Ángel se reunió con la consejera. En ese encuentro, los portavoces de Mensajeros de la Paz le expusieron su “visión en la problemática que se ha producido en la residencia” y le confesaron “las dificultades” que han tenido, tal y como reconoció el sacerdote en una segunda carta enviada un día después de esa reunión.

En esa carta también rebaja el tono relativo a su intención de salir del centro. “Como yo te decía en mi anterior carta, y volví a repetirte en nuestra reunión, nosotros poníamos a vuestra disposición la mejor salida que se pudiera encontrar para el bien de todas las partes, si se hubiera decidido que lo más acertado fuera que diéramos un paso atrás y que dejáramos la gestión de la residencia, no teníamos ningún inconveniente en hacerlo”, escribió el 7 de junio.

“Lo que nunca haríamos, ni haremos, será romper unilateralmente un acuerdo, porque ante todo debemos gratitud, cariño y sobre todo lealtad, a vosotros, que siempre habéis estado a nuestro lado”, continúa explicando el padre Ángel a la consejera un día después de reunirse con ella. La misiva termina apuntando que Mensajeros de la Paz no debe “ser oposición”, sino “colaboradores de los gobiernos, sean cuales sean”.

Además de dirigirse a Dancausa, el presidente de Mensajeros de la Paz también escribió a Ayuso tras reunirse con su representante de Políticas Sociales. En esa misiva aseveró que están haciendo “todos los esfuerzos posibles por revertir la situación” del centro e indicó que desde la Consejería del ramo han “recibido comprensión y entendimiento”. Un escrito que la consejera le agradeció el 13 de junio en una respuesta dirigida a su interlocutor.

Esta redacción ha tratado de recabar la versión de Mensajeros de la Paz, sin haber obtenido respuesta por el momento.

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