Organizaciones que atienden a personas sin hogar denuncian mala gestión del Ayuntamiento de Madrid ante Filomena

Nevada en el Paseo de la Chopera, junto a Matadero, Madrid

Las organizaciones no gubernamentales Acción en Red, AIRES, Granito a Granito, Solidarios para el Desarrollo, Plaza Solidaria, Proyecto Encuentro Acoge, SCI Madrid, Hogar Sí, Asociación Moradas y Asociación Bokatas, con el apoyo de la Red Madrileña de lucha contra la pobreza y la exclusión social, han emitido un comunicado denunciando la falta de coordinación de las instituciones madrileñas para atender a las personas sin hogar en Madrid en los días previos a la borrasca y durante la misma.

En el escrito señalan “las reticencias de la Administración a contar con nuestra ayuda y respaldo desde el primer momento” y subrayan “la falta de previsión sobre una situación que, aunque desbordó las previsiones, estaba anunciada con tiempo suficiente para buscar alternativas de alojamiento más dignas y seguras que las instalaciones del metro de Madrid”, donde el Ayuntamiento decidió alojar a personas sin hogar.

“Filomena no era un terremoto o una catástrofe nuclear, ambos imprevisibles. Era una borrasca claramente anunciada y prevista”, denuncia Enrique Cuesta, portavoz de Acción en Red, en conversación con elDiario.es. “La falta de previsión ha sido clara, no es justificable y exige una explicación por parte de las autoridades de Madrid”, señala Ania Pérez, de la asociación AIRES, que trabaja con mujeres. “Deben dar una explicación por responsabilidad política y por respeto a las personas sin hogar y a las entidades que trabajamos con ellas”, añade.

Sin refuerzo de personal

“Ha habido descoordinación, improvisación y una terrible lección final. Me explico: durante la semana previa se sabía que se habilitarían plazas extraordinarias para alojar a personas sin hogar, pero no se reforzó ni el personal ni los equipos, ni se evaluó la logística ni el transporte de las personas”, indica Jesús Sandín, de Solidarios por el Desarrollo. “Cuando llegó Filomena, aunque había plazas, la gente no podía trasladarse a ellas a no ser que lo hiciera por sus propios medios, porque no contaban con profesionales ni unidades móviles para ello”, añade.

Varias entidades que habitualmente trabajan en atención a personas sin hogar señalan que ofrecieron al Ayuntamiento de Madrid su colaboración en la semana previa a la borrasca, pero que no obtuvieron más que generalidades como respuesta. “Enviamos personas voluntarias a buscar a la gente para informarles a dónde podían ir, para asegurarnos de que contaban con medios de subsistencia, porque no había equipo municipal para hacer ese trabajo. No se nos pidió que lo hiciéramos desde el Ayuntamiento, salió de nosotros hacerlo y ofrecerlo, a pesar de que ya lo habíamos planteado con anterioridad”, señala Santín.

“Se sabía que iba a pasar y la única respuesta fue esperar a ver si pasaba”, lamenta Enrique Cuesta, el portavoz de Acción en Red, desde donde se critica que el Ayuntamiento solo ofreciera cuatro estaciones de metro para las personas sin hogar en plena borrasca.

“En 2003 se dejó de usar el metro como espacio de alojamiento para personas sin hogar, volver a eso es un paso atrás y más aún cuando hay hoteles, hostales y pensiones que no están en uso por la COVID-19. No se tuvieron en cuenta las necesidades y no se planteó como algo prioritario la vida de estas personas”, añade.

"Improvisación total"

“Ofrecimos nuestra colaboración previamente, se nos dijo que ya se nos informaría, que ya veríamos cómo se resolvería. En la práctica, cuando contaron con nosotros fue porque ya habíamos salido por decisión propia”, señalan desde Solidarios para el Desarrollo. “Lo que hizo el Ayuntamiento fue sumar las iniciativas que salían de las entidades, en vez de ser productivo y liderar el proceso. Esa falta de liderazgo es preocupante”.

Las organizaciones firmantes advierten de que las consecuencias de dejar a la gente en la calle en una situación de emergencia como la borrasca puede ser muy grave. “El Ayuntamiento tiene recursos suficientes y lo que debe hacer es considerar que las personas sin hogar también son una prioridad. Es importante evitar que haya gente en un atasco durante horas a causa de una borrasca, pero también es prioritario evitar que no se muera una persona en un banco de una plaza. Hay que resolverlo con el mismo nivel de compromiso”, señalan.

“El sábado de la gran nevada ofrecimos al Ayuntamiento nuestra colaboración para llevar mantas, bebida y ropa a personas sin hogar que hubieran podido llegar a las estaciones de metro indicadas. Nos dijeron que no. Al cabo de un rato cambiaron de idea y dijeron que sí. A las 21:00 entramos en la estación de metro de Ópera y allí solo había una voluntaria del Ayuntamiento, con buena voluntad pero sin formación ni conocimiento de lo que va a pasar. Tampoco había nadie del Samur Social y los trabajadores del metro no estaban informados de que tenían que dejar pasar a las personas sin hogar que llegaran. La improvisación fue total”, prosigue. 

En el comunicado las diez entidades firmantes, con el apoyo de la Red Madrileña de lucha contra la pobreza y la exclusión social, indican que la falta de previsión y la descoordinación por parte de la Administración no fueron casuales, “sino que responde a un orden de prioridades que ha quedado patente, y a las deficiencias históricas del modelo de atención a la emergencia en Madrid”. 

Responsabilidad política

“Solicitar que el voluntariado responda como respondió, acudiendo con sus propios medios desde mucho antes de la caída de la noche a las estaciones, y que el dispositivo dispuesto fuera claramente insuficiente, requiere explicaciones claras y responsabilidades políticas. Esto permitirá tomar auténticas medidas de mejora real del modelo de asistencia, y garantizar los medios disponibles para los órganos técnicos, que aseguren la atención adecuada y digna a las personas cuya vulnerabilidad en cualquier emergencia de este tipo es mucho mayor que la del resto”, señalan en el escrito.

También recuerdan que el objetivo final debería ser que nadie duerma en la calle, y que para ello se necesitan políticas activas y preventivas, “no parches indignos”. “Esta situación no habría tenido lugar si las personas sin hogar tuvieran lo que necesitan: un hogar. Y disponiendo de viviendas vacías, como se dispone en Madrid, exigimos, una vez más, que se pongan los medios necesarios para erradicar el sinhogarismo. No podemos dejar a nadie atrás”, rematan.

“En estos días hemos estado en contacto todas las entidades, compartiendo información y preguntándonos por la respuesta del Ayuntamiento. Hemos compartido frustración ante esa respuesta que en realidad no ha sido una respuesta”, señalan desde la asociación AIRES. “Trabajamos para personas que habitualmente no tienen un altavoz para contar lo que pasa y entendemos que a veces es nuestra obligación contarlo”, subraya su portavoz, Ania Pérez, quien añade:

"No hay que olvidar que la calle mata. Mata con frío pero también con calor, o con lluvia. A veces parece que se percibe como un problema solo del invierno, pero es una lacra a la que solo se podrá dar solución a través de la vivienda" . 

“Nuestra disposición es colaborar con el Ayuntamiento y con los servicios sociales en la medida de lo posible, seguir haciéndolo, pero eso no implica no contar lo que vimos”, indican desde varias entidades firmantes. Todas ellas recalcan su voluntad de subrayar el buen trabajo realizado por el personal del Samur Social que, a pesar de no contar con los recursos suficientes, “ha intentado hacer todo lo que podían”.

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Publicado el
15 de enero de 2021 - 19:28 h

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