Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Sánchez sostiene a Puente para que le ayude a gestionar la gran crisis de Urda
El-Sayed, el candidato a senador más odiado por Trump
Opinión - El error humano, por Enric González

Cuatro meses de nuevos eventos sin licencia en la terraza de La Vaguada: “No es un despiste municipal, es un patrón”

Espectáculo con luces y ruidos en la terraza con carpas de La Vaguada el pasado miércoles 16 de septiembre.

Guillermo Hormigo

Madrid —
31 de octubre de 2026 22:12 h

0

“Se usa la figura de lo efímero y temporal para levantar de facto un teatro permanente”. Así lamenta Arturo, vecino del Barrio del Pilar, la continuidad de los espectáculos en la terraza del centro comercial La Vaguada durante cuatro meses pese a una situación administrativa irregular tras la caducidad de la licencia el 15 de junio.

Ese carácter pasajero es el único que ampara la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas para erigir un recinto como el que opera en el entorno desde hace meses en una azotea no diseñada para uso comercial. La licencia concedida por la Agencia de Actividades (dependiente del área de Urbanismo) el 19 de diciembre de 2025, tras meses de quejas vecinales, se acotaba a la “actividad eventual recreativa y de espectáculos” de la empresa GTM Espacio La Vaguada hasta el 15 de junio. De hecho, indicaba el 15 de julio como “fecha de fin del desmontaje”, según la documentación que ha podido consultar este periódico. “No solo no han desmontado, sino que han hecho reparaciones”, cuestiona Arturo.

“Lo que denunciábamos los vecinos no solo sigue, se ha consolidado ante la inacción del Ayuntamiento. La carpa, con viviendas a menos de 50 metros, sigue activa sin licencia en vigor. Anuncia eventos hasta Navidad”, critica Arturo en declaraciones a Somos Madrid. Y añade: “No es un despiste municipal administrativo, es un patrón”. La venta de entradas se ha paralizado en los últimos días, después de que el asunto volviera al pleno de Fuencarral-El Pardo el pasado miércoles y así lo anunciara el concejal presidente del distrito, José Antonio Martínez Páramo.

No obstante, continúa la promoción de los espectáculos. La programación actual o venidera incluye el musical Regreso a los 90s, veladas nocturnas de boxeo seguidas de sesiones de DJ o el regreso de un show de magia de El Mago Yunke ya aplazado el pasado año por problemas de seguridad, Hangar 52. Este periódico ha consultado fuentes del Gobierno de José Luis Martínez-Almeida, en particular del área de Urbanismo que lidera el edil Borja Carabante, para conocer por qué los eventos han podido continuar cuatro meses sin los permisos en regla, por qué siguen promocionándose y si se han aplicado sanciones. Por el momento, no han contestado las preguntas planteadas.

“Por normativa municipal, una licencia de actividad temporal no puede superar los seis meses al año ni prorrogarse. ¿Cuál va a ser la maniobra? Dejar que expire y presentar en diciembre una nueva, para aparentar que se cumple el tope de seis meses al año… cuando la carpa no se monta ni se desmonta nunca y funciona de forma continua todo el año”, expone Arturo. Eso explicaría que los espectáculos puedan retomar su actividad en enero, jugando con los límites de la legalidad.

Arturo compara la situación a la de otro recinto en principio pasajero, pero operativo desde hace años pese a las protestas vecinales por el ruido, la suciedad o la congestión. Se trata del Espacio Delicias, en Arganzuela, donde el Defensor del Pueblo ya se ha posicionado a favor de los vecinos y ha reclamado al Ejecutivo de Almeida que actúe.

Dudosa cobertura legal: “La pregunta es quién responde si ocurre algo”

Este residente del Pilar subraya los riesgos que la falta de permisos implica para trabajadores, espectadores y usuarios de La Vaguada: “Deja la actividad sin cobertura de responsabilidad civil, exigida para la licencia. Los seguros no responden de una actividad ilegal y con cientos de personas la pregunta es quién responde si ocurre algo”. Apostilla que ese escenario “no es hipotético”, después de un pequeño incendio en el centro comercial el pasado agosto: “La escalera instalada ad hoc para evacuar la carpa quedó tapada por el humo e inutilizada. Es exactamente el punto que Bomberos ya había señalado. ¿Esa es la vía por la que se evacuaría a los asistentes?”, se pregunta.

Alude con ello a un documento del que alertó al Consistorio la Asociación Vecinal La Vaguada Es Nuestra, poco antes del estreno de Hangar 52: “En una reunión con el concejal presidente de Fuencarral-El Pardo, trasladamos nuestras serias dudas de seguridad al ser un espectáculo con fuego, carpa para unas 700 personas, zona en obras, suelos irregulares y accesos o salidas estrechas que complican la evacuación. Un informe del Cuerpo de Bomberos recogía numerosas deficiencias en materia de seguridad y autoprotección en el montaje previsto”.

Toda esta coyuntura se desarrolla en un espacio de enorme carga simbólica como La Vaguada. El considerado primer centro comercial de Madrid, edificado en la segunda mitad de los setenta, se levantó sobre el paso de un arroyo que los vecinos conocían con ese nombre. Su llegada despertó enormes protestas por parte de un barrio que reclamaba dotaciones públicas ante sus necesidades y su gran densidad de población.

Sin embargo, con el paso de los años, acabó transformándose en el gran pulmón social de la zona. Un espacio de reunión y ocio que, en los últimos años, ha perdido parte de este componente ante el cierre de comercios de proximidad y la proliferación de eventos de perfil más generalista como los de la compañía GTM. La Vaguada Es Nuestra ha llegado a denunciar y publicar una petición en change.org sobre la retirada de asientos en el recinto, de forma que las personas deban consumir para poder sentarse y disfrutar del esparcimiento.

Etiquetas
stats