El Audi e-tron pasa a llamarse Q8 e-tron y gana rendimiento y autonomía
En un movimiento esperado desde hace algún tiempo, Audi ha desvelado que su SUV eléctrico pionero e-tron pasará a denominarse Q8 e-tron una vez tenga lugar el lanzamiento comercial del modelo a finales de febrero de 2023. El cambio de nombre supone una declaración de intenciones por parte de la firma alemana, en la medida en que sitúa al vehículo, en sus dos variantes de carrocería -normal y Sportback-, en la cima de su gama eléctrica.
El Q8 e-tron llega además con mejoras significativas de sus prestaciones, incluyendo una batería de más capacidad, recarga de mayor rendimiento y autonomías que alcanzan los 595 kilómetros. Exhibe también modificaciones en el frontal y en la zaga que avanzan la nueva identidad corporativa de la marca, en la que destacan un diseño bidimensional de los cuatro aros y la nueva grafía utilizada en la inscripción que aparece en el pilar central.
Para las dos carrocerías ya mencionadas, a partir de ahora se podrá elegir entre tres variantes de propulsión totalmente eléctrica. El Audi Q8 50 e-tron cuenta con un motor en el eje delantero y otro en el trasero que generan una potencia de 250 kW (335 CV) en modo boost, así como un par máximo de 664 Nm. La autonomía en ciclo WLTP es de hasta 486 km en el SUV y de hasta 501 km en el Sportback.
También con dos motores, la potencia del Q8 55 e-tron alcanza 300 kW (402 CV), con 664 Nm de par máximo. La autonomía WLTP en este caso es de 575 km, 595 km en el Sportback. La velocidad máxima en ambas versiones está limitada a 200 km/h.
Las versiones superiores de la gama son el SQ8 e-tron y el SQ8 Sportback e-tron, propulsadas por tres motores que ofrecen una potencia total de 370 kW (496 CV) y un par máximo de 973 Nm. La autonomía en los modelos S es de hasta 465 km para la carrocería estándar y de hasta 483 km en el Sportback, y la velocidad máxima se limita aquí a 210 km/h.
La batería del Q8 50 e-tron tiene una capacidad de almacenamiento neta de 89 kWh (95 kWh brutos), mientras que la de los otros dos modelos dispone de 106 kWh (114 kWh brutos). Gracias a una optimización del sistema de gestión, la capacidad de ambas también ha aumentado.
En una estación de carga de alta potencia, la variante más básica alcanza un rendimiento máximo de 150 kW, mientras que las demás cuentan con hasta 170 kW. Esto permite cargar la batería del 10% al 80% de su capacidad en aproximadamente 31 minutos, lo que en condiciones ideales se corresponde con una autonomía de 420 km, según el estándar WLTP.
En un punto con corriente alterna o en un wallbox, el coche puede recargarse con una potencia de hasta 11 kW, y como opción se ofrece un cargador de 22 kW. De nuevo en condiciones ideales, la batería recupera toda su capacidad, en un poste de 11 kW, en 9 horas y 15 minutos (4 horas y 45 minutos en uno de 22 kW), operación que en los modelos con batería más capaz lleva 11 horas y 30 minutos y 6 horas, respectivamente.
Mejoras mecánicas y aerodinámicas
El motor asíncrono utilizado en el eje trasero aumenta en el nuevo Q8 e-tron de 12 a 14 el número de bobinas que generan el campo electromagnético. De este modo, genera un campo magnético más intenso con una entrada de electricidad similar, lo que a su vez garantiza un par más elevado. Y puesto que el motor eléctrico necesita menos electricidad para generar par, ello se traduce en una disminución del consumo y un aumento de la autonomía.
En cuestión aerodinámica, el modelo alemán rebaja su Cx de 0,26 a 0,24 en su versión Sportback y de 0,28 a 0,27 en la normal. Se han agrandado los spoilers del eje delantero, y el Sportback ahora dispone de alerones en el trasero (el SQ8 únicamente lleva alerones en este último eje). En la parrilla frontal, Audi recurre por primera vez a un dispositivo de autosellado, además de contar con un sistema de lamas eléctricas que cierran automáticamente la entrada de aire hacia el radiador para optimizar aún más el flujo de aire y evitar pérdidas no deseadas.
Por destacar solo tres de sus equipamientos más relevantes, mencionemos que el Q8 e-tron lleva de serie una suspensión neumática con amortiguadores controlados electrónicamente. A lo largo del año próximo estará disponible un sistema de aparcamiento a distancia que permitirá estacionar el coche -a través del smartphone- en las plazas más estrechas. Por último, se ofrece la opción de incorporar unos faros Digital Matrix Led.
Audi emplea materiales reciclados para producir algunos componentes del Q8 e-tron, por ejemplo, los del aislamiento interior del vehículo, así como en la moqueta. Por primera vez, un elemento de seguridad como las cubiertas de las hebillas de los cinturones está fabricado parcialmente con residuos plásticos mixtos de automoción sometidos a un proceso de reciclaje químico.
La versión de entrada a la gama en el mercado español será la edición Advanced, con un precio de 84.610 euros en el caso del Q8 e-tron 50 y de 94.610 euros en el Q8 e-tron 55. Las versiones Sportback tienen un sobreprecio de 2.500 euros a igualdad de motorización y equipamiento.
Desde el inicio de la comercialización también se podrá escoger opcionalmente la exitosa edición S line, más deportiva y con una dotación superior. Además, los clientes tendrán a su disposición tres paquetes de equipamiento denominados Confort, Premium y Black Line. El plazo de pedidos en España se abrirá a partir de mediados de este mes de noviembre.