Pamplona abre un concurso para convertir el segundo mayor monumento franquista de España en museo memorial
El Ayuntamiento de Pamplona ha puesto en marcha el concurso internacional de arquitectura que permitirá transformar el monumento a los Caídos en un museo memorial “para la recuperación de la memoria democrática y la denuncia del fascismo”. Según ha explicado este lunes en rueda de prensa el concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030 del Ayuntamiento de Pamplona, Joxe Abaurrea, no se trata de la segunda fase del concurso de ideas lanzado en 2018, sino de un nuevo procedimiento que cuenta con unas bases “muy distintas”.
Ha explicado Abaurrea que “hay un debate histórico alrededor de ese edificio”, que “desde un principio estuvo destinado a la exaltación del franquismo y del propio golpe de Estado”. Es el segundo mayor monumento franquista de España, solo superado en tamaño por el de Cuelgamuros. “Siempre ha generado un debate por representar un elemento de opresión simbólica importantísimo en la ciudad”, ha subrayado, según recoge Europa Press. El objetivo, ha dicho, es realizar una “transformación profunda, radical”. “No es una cuestión cosmética”, ha manifestado, tras remarcar que otro objetivo es realizar una “desactivación simbólica” desde la perspectiva de la arquitectura y que también se modificará el espacio en torno al edificio. Además, ha destacado que se buscará “la mayor calidad arquitectónica y musealística” y que no se persigue ningún “proyecto faraónico”.
El complejo arquitectónico de los Caídos se encuentra al final de la Avenida Carlos III, una de las principales arterias de Pamplona, y que conecta en el otro extremo con la céntrica Plaza del Castillo. Fue construido en 1942 por el arquitecto y miembro de la Junta Central Carlista de Navarra Víctor Eusa en honor a los 4.500 navarros del bando sublevado que fallecieron la Guerra Civil y para albergar los restos mortales de los máximos responsables de la sublevación militar en el 36, Mola y Sanjurjo, así como de otros seis combatientes del bando sublevado, todos ellos exhumados en 2016 en cumplimiento de la ley de Memoria Histórica.
El monumento cuenta con varios elementos que contienen simbología franquista. Uno de ellos es la inscripción grabada en el frontispicio del edificio principal, que reza: “Navarra a sus muertos en la Cruzada”. El texto se encuentra desde hace años tapado por una lona, lo que ha permitido que el complejo haya esquivado la ley de Memoria Democrática. Además, en el interior del monumento también se taparon varias inscripciones, si bien se dejaron al descubierto los frescos de la cúpula, obra del pintor Ramón Soltz en los que se aprecia a Francisco Javier bautizando en Oriente.
Se seleccionarán un máximo de 5 propuestas, que previsiblemente se conocerán en abril, y que se explicarán a la ciudadanía para que pueda tomar parte en un proceso participativo que tendría lugar antes de verano. Las aportaciones se integrarán en un proyecto técnico que, mediante un procedimiento negociado, llevarán al desarrollo de las obras, cuya licitación podría producirse “entre finales de este año y principios del siguiente”.
La transformación deberá ajustarse a lo establecido en el 'Acuerdo Político para la Transformación del denominado Monumento a los Caídos y creación del Centro de Interpretación Maravillas Lamberto', aprobado por el Pleno del 6 de febrero de 2025, al Informe del comité de personas expertas sobre la transformación del monumento de los caídos de Pamplona y a la ficha modificada del Catálogo del Plan Municipal.
Estas tres especificaciones marcan la diferencia respecto al concurso iniciado en 2018, así como su dimensión internacional. El plazo para la presentación de ofertas será de dos meses, a partir de la publicación del concurso en el Diario Oficial de la Unión Europea. Los tres objetivos del concurso son “la desactivación del monumento a nivel simbólico, a través de una nueva interpretación del espacio acorde con los valores democráticos y contemporáneos; la proyección del futuro museo memorial, actuando de forma integrada tanto en el edificio como en su entorno urbano; y la transformación de la estructura simbólica en el paisaje urbano, modificando las jerarquías” y permeabilizando el tránsito entre el Ensanche y Lezkairu.
La transformación “se aborda desde el enfoque de memoria democrática, lo que implica un trabajo interdisciplinar que posibilite a través de la transformación física y simbólica un análisis crítico, teórico e histórico del pasado”. Este futuro museo memorial se complementará con otros espacios relativos a la memoria democrática como el Instituto Navarro de la Memoria, ayudará a crear un proyecto memorialístico de la ciudad, “que la configura como una 'Ciudad con Memoria' y la sitúa como nodo internacional con el resto de museos memoriales del mundo”.
Requisitos y premios
Entre los requisitos se encuentra el cumplimiento de las determinaciones señaladas en el Catálogo del Plan Municipal de Pamplona, “atendiendo en todo momento al grado de protección”. También se deben incorporar los criterios establecidos en el 'Acuerdo Político para la Transformación del denominado Monumento a los Caídos y creación del Centro de Interpretación Maravillas Lamberto', aprobado por el Pleno Municipal del 6 de febrero de 2025, y los criterios sobre el contenido del futuro museo memorial señalados en el informe del comité de expertos presentado en octubre de 2025.
Entre estos últimos criterios, se destacan la puesta en práctica de los principios recogidos en la Carta Internacional de Museos Memoriales del Comité Internacional de Museos Memoriales y de Derechos Humanos (ICMEMOHRI), el planteamiento de los principales ejes temáticos del nuevo museo memorial, y la adaptación a los usos y necesidades del proyecto.
Todas las cuestiones señaladas en el informe técnico del Comité de Personas Expertas serán de obligado cumplimiento, excepto los aspectos formales de actuación y el modelo de gestión del museo, que tienen carácter orientativo y se podrán tener en consideración al proyectar.
El ámbito del concurso abarca el propio monumento, la plaza de la Libertad, la parte posterior del parque de Serapio Esparza y las calles colindantes. Por ello, los requisitos contemplan el estudio e integración de los accesos y servicios a los edificios ya existentes, el arbolado de la plaza y el parque, el aparcamiento subterráneo y sus accesos, y la escultura 'Coreano', de Jorge Oteiza. En el condicionado se menciona la posibilidad de que el propio proceso de materialización de la propuesta forme parte del proceso de resignificación del monumento y su entorno. Cada propuesta seleccionada recibirá 20.000 euros, IVA incluido, por lo que el valor estimado del concurso será, como máximo, de 100.000 euros.
El concurso de proyectos será anónimo y se llevará a cabo mediante procedimiento abierto. Las personas participantes presentarán sus propuestas, que serán evaluadas por un jurado. El jurado seleccionará un máximo de cinco propuestas y podrá hacer recomendaciones y sugerencias. Las conclusiones recabadas serán trasladadas a las seleccionadas y se tendrán en cuenta en la negociación o condicionado que rija en el contrato derivado que pueda tramitarse.
Después se desarrolla la fase informativa, con la exposición de las propuestas seleccionadas por parte de sus autores, para que la ciudadanía pueda realizar sus aportaciones, que tendrán un papel fundamental en la elección del proyecto ganador. El informe técnico que se realice recogerá estas aportaciones, que formarán parte del contrato derivado de elaboración del proyecto y, en su caso, de la dirección de obra.
La tercera fase del concurso será el procedimiento negociado, sin convocatoria de licitación, en el que tendrán derecho a participar las propuestas premiadas en el concurso de proyectos. Las prescripciones técnicas y las condiciones particulares se elaborarán una vez terminada la fase informativa, y el presupuesto del proyecto se ajustará a la capacidad de inversión prevista.
La valoración de las propuestas se centrará en su calidad global y conceptual. Los criterios de valoración tienen en cuenta “la adecuación de la propuesta al objetivo de desactivar el monumento a nivel simbólico” y transformarlo en objeto de musealización, valorado con hasta 27 puntos. Otro de los criterios es la adecuación arquitectónica y funcional como futuro museo memorial, criterio valorado con hasta 27 puntos. También tiene esta valoración de 27 puntos la propuesta urbanística sobre la nueva conformación del espacio público. Por último, se valora la viabilidad técnica y económica de la propuesta, con hasta 19 puntos. El jurado podrá declarar el concurso desierto si ninguna propuesta alcanza la valoración mínima de 30 puntos sobre 100.
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