La zona de bajas emisiones en el Casco Antiguo de Pamplona reduce el tráfico en 10.983 vehículos
El tráfico de vehículos en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) se ha reducido en 10.983 vehículos en el Casco Antiguo de Pamplona durante las nueve semanas de funcionamiento. Esta reducción supone pasar de los 190.597 accesos registrados en 2025 a los 179.614, un 6,11% respecto al mismo periodo del año anterior.
La zona de bajas emisiones en Pamplona entró en vigor el 29 de diciembre e incluye todo el Casco Antiguo de la ciudad, delimitado por la calle Taconera, calle Navas de Tolosa, paseo de Sarasate, calle Duque de Ahumada, calle Juan de Labrit, calle Vergel y calle Santo Domingo (Huertas de Santo Domingo). De esta forma, el acceso está restringido a aquellos vehículos que no porten la etiqueta medioambiental de la Dirección General de Tráfico (0, Eco, B y C) y vehículos no autorizados.
Según informa el Ayuntamiento, sí que pueden acceder los residentes del Sector 1 (Casco Antiguo) y del paseo de Sarasate (Sector 2), así como los vehículos de personas con movilidad reducida o dependientes, titulares de plazas de garaje o que vayan a aparcar en un estacionamiento público, titulares de establecimientos comerciales y hoteleros, vehículos de emergencia, de obras, mudanzas o reparaciones y el transporte público, según ha informado el Ayuntamiento
Según los análisis, la restricción ha evitado la emisión de unas 0,3 toneladas de CO2 por día, lo que supondría 75 toneladas anuales (contando 250 días laborables). En la primera semana se registraron 9.625 accesos frente a los 14.377 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso del 30%. En la quinta los accesos pasaron de 25.247 a 23.998 (-5%) y en la octava de 25.063 a 22.728 (-9%). Además, aumentó la presencia de vehículos cero emisiones y ECO, con incrementos del 26,53% y del 10,19%, respectivamente.
Con la entrada el vigar de la ZBE, algunos usuarios han intentado evadir las normas dejando en las zonas el vehículo en marcha y sin conductor, según ha detectado la Policía Municipal. Debido al nivel de ruido, peligro y emisiones contaminantes de esta práctica, el Consistorio ha advertido que “se van a vigilar de forma exhaustiva y se procederá a las sanciones correspondientes”, puesto que además se ha generado “que ha generado malestar vecinal”. Según la normativa, se debe parar el motor y desconectar el sistema de arranque y, si la persona se alejara del vehículo, deberá adoptar las precauciones necesarias para impedir su uso sin autorización y dejar accionado el freno de estacionamiento.
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