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Opinión - El error humano, por Enric González

El error humano

Óscar Puente en la rueda de prensa del 30 de octubre sobre el accidente de Toledo.
31 de octubre de 2026 22:12 h

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El ministro Óscar Puente dice que el accidente es “incomprensible”. También dice que nunca ha hablado de “error humano”, pero a todos nos ha parecido que desde el principio ha señalado a un trabajador que tomó una decisión errónea, es decir, un error humano, como causa del desastre.

Los cadáveres aún están calientes cuando diversos medios de comunicación reciben y publican unos audios que parecen demostrar, en efecto, el error humano.

Para entonces, todos somos conscientes de que para llegar al aparente error humano ha hecho falta recorrer una larga cadena de errores sistémicos.

Puente dice estar dispuesto a soportar “un calvario” y que lo suyo es dar la cara. No tiene intención de dimitir. No es eso, dice, lo que le ha pedido el presidente.

Retrocedemos a 2013. Un tren Alvia que circula de Madrid a Ferrol descarrila en Angrois, a tres kilómetros de la estación de Santiago de Compostela. El maquinista ha tomado a 191 kilómetros por hora una curva donde la velocidad está limitada a 80. Hablaba por teléfono con el interventor y no vio a tiempo la señal. Mueren 80 personas.

El entonces presidente de la Junta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dice que el accidente de Angrois se ha debido a un “despiste” del conductor. En fin, “un fallo humano”.

(El tren Alvia tenía problemas de compatibilidad con el moderno sistema ETCS, que habría reducido automáticamente la velocidad del tren hasta frenarlo, y dependía del sistema ASFA, que comenzó a instalarse en los años 70 del siglo XX y se limita a lanzar señales acústicas).

En 2022 se celebró un juicio por el accidente. El jefe de seguridad de Adif y el conductor del tren son condenados. En recurso, el jefe de seguridad resulta absuelto. El conductor, declarado culpable de homicidio involuntario e imprudencia, recibe una condena definitiva de dos años y seis meses. En septiembre de 2026, una jueza de Santiago de Compostela recomienda un indulto total para el conductor del tren, “por razones de justicia”. El indulto está ahora en trámite.

Volvemos al presente. El PSOE rechaza las peticiones de dimisión del ministro Óscar Puente, bastante abundantes, con el argumento de que tras el accidente de Angrois no pidió la dimisión de la entonces ministra, Ana Pastor.

El PSOE y el propio ministro invocan, al parecer, una especie de jurisprudencia parda. Si una no dimitió (y se esforzó además para que la Unión Europea no difundiera un informe crítico con la investigación gubernamental sobre lo ocurrido en Angrois), el otro tampoco tiene por qué hacerlo.

Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 años, durante los cuales la red ferroviaria de alta velocidad no ha dejado de crecer y, a la vez, decaer. La alta velocidad se ha abierto a la competencia y no ha recibido mantenimiento suficiente. En enero de 2026 un tren descarrila en la línea Madrid-Sevilla, la misma de Urda, por deficiencias, parece, en la vía. Mueren 46 personas.

Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 años durante los cuales el personal ferroviario no ha dejado de denunciar la falta de seguridad.

El ministro Puente se plantea ahora suspender el tráfico entre Madrid y Barcelona (más de 14 millones de pasajeros anuales) durante un par de años, mientras se renuevan la vía y los sistemas de seguridad.

Claramente, ha habido errores humanos. Y se han cometido en los despachos. Allí donde la gente nunca es responsable de nada.

 

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