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Voy a escribir un artículo sobre "lo de Madrid"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado mes de septiembre. EFE/Emilio Naranjo

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Voy a escribir un artículo sobre lo de Madrid, que se me va a pasar y solo queda una semana para las elecci… Un momento, que me interrumpe una lectora desde Lugo:

"No fastidies, Isaac, otro artículo sobre "lo de Madrid". ¿Te has fijado en que hoy martes todos los artículos de opinión en este mismo medio tratan de las elecciones madrileñas, además de la mayoría de noticias de portada? Y lo mismo pasa en la totalidad de diarios llamados "nacionales", en todos los telediarios como noticia de apertura, y en todos los programas informativos de radio y televisión por los que van rotando los seis candidatos. ¡Y así llevamos más de un mes de monotema!"

Es verdad que "lo de Madrid" acapara toda la atención informativa, entrevistas, columnas y tertulias, pero no es para menos: son unas elecciones cruciales en las que está en juego mucho más que… Espera, que entra otro lector, ahora desde Asturias:

"¿Elecciones cruciales? Venga ya, ¡si son unas autonómicas! ¡Y para solo dos años de legislatura! ¿Alguien en España sabe cómo se llama el presidente asturiano? Y sin embargo no encontrarás a nadie, de norte a sur y de este a oeste, nadie que no sepa quiénes son Edmundo Bal o Mónica García, o que no reconozca al consejero madrileño de Sanidad. Además, Isaac, tú ya no vives en Madrid, no votas allí, ¿escribiste también sobre las elecciones gallegas, vascas o andaluzas? Ah, no, que eso son temas regionales, para que escriban gallegos, vascos o andaluces en las ediciones autonómicas de los medios; no son de interés nacional como las autonómicas madrileñas. ¡Ni las últimas catalanas recibieron tanta atención! No recuerdo yo a todos-absolutamente-todos los candidatos catalanes siendo entrevistados en todos-absolutamente-todos los periódicos, radios y televisiones de ámbito estatal. ¡Elecciones cruciales!”

Vale, entiendo la queja y el hartazgo, pero insisto: no son solo unas elecciones autonómicas, está en juego mucho más que un reparto de consejerías: son una batalla contra el fascismo y por la… Nada, que no me dejan seguir. A ver qué tiene que decir esta simpática lectora desde Huelva:

"¿Batalla contra el fascismo? ¿De verdad se derrota al fascismo votando muy fuerte en las autonómicas madrileñas? Ojalá, pero me temo que no. Por supuesto que es importante, incluso muy importante, mantener a raya a la ultraderecha en las instituciones y que no toque gobierno; pero para resistir su avance y desescalar ese fascismo tan crecido en España hace falta mucho más que un resultado electoral. Con este relato corremos el riesgo, en Madrid y en otros territorios, de cantar victoria y echarnos a dormir después del 4M, cuando deberíamos estar organizándonos al margen de la confrontación electoral o de la política institucional, ya que su presencia ahí es solo reflejo de su avance en otros espacios más preocupantes. Ah, y por cierto: en Andalucía tenemos a Vox apoyando y llegando a acuerdos con el PP (ayer mismo acordaron una rebaja fiscal), y no con la fanática Ayuso sino con el moderadito Juanma Moreno, sin que por ello suenen trompetas ni vengan los líderes nacionales a dar aquí ninguna batalla por la democracia".

Siento discrepar con mis lectores, pero no creo que estas sean unas elecciones autonómicas más. No es casualidad que toda la maquinaria estatal de los partidos y el gobierno central estén volcados en la campaña, o que nada menos que un vicepresidente deje el cargo para ponerse al frente de la fuerza más pequeña de la asamblea madrileña. Lo que pase en Madrid tendrá consecuencias sobre el resto de España y… ¿Pueden dejarme continuar? Nada, que no hay manera. Ahora desde Mérida:

"Justo ese es el problema: que las elecciones madrileñas se conviertan en primera vuelta de las próximas generales. Que lo que voten cinco millones de madrileños nos tenga que afectar a los otros treinta y tantos millones. Que por si no fuera bastante con que Madrid sea cada vez más un agujero negro cuyo campo gravitatorio engulle recursos, inversiones, infraestructuras, empresas, población, talento, territorio y por supuesto atención informativa (da igual que sea información política, cultural, deportiva o meteorológica: lo local es siempre nacional en el caso de Madrid), ahora también se zampe entera la agenda política".

Pues nada, me rindo. Pretendía escribir un artículo sobre lo de Madrid, las cruciales elecciones del 4M, pero tengo la centralita colapsada por lectores agraviados de toda España, incluidos no pocos lectores madrileños, hartos todos de un supuesto madridcentrismo que yo la verdad no lo veo por ningún lado. En fin, solo me queda espacio para desearles suerte a mis ex vecinos madrileños. Yo os sigo queriendo, que no tenéis ninguna culpa de que "Madrid sea España dentro de España" y tal. Ánimo y suerte.

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Publicado el
27 de abril de 2021 - 23:07 h

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