Oriol Junqueras recibió el 19 de diciembre la buena noticia de que la Justicia europea reconocía que tenía que haber sido considerado eurodiputado desde la publicación de los resultados oficiales. Pero, también, Luxemburgo dejaba en manos de la justicia española qué hacer a partir de ese momento, toda vez que la sentencia del procés ya le había condenado a 13 años de cárcel e inhabilitación. Escribe Andrés Gil.