La fiscal Luciáñez intenta acorralar a Bárcenas pese a que declara como testigo
El interrogatorio más duro de la fiscal Carmen Luciáñez es para Luis Bárcenas, la supuesta víctima de la destrucción de los ordenadores y que comparece como testigo, no como acusado. Contrasta el tono y el descenso al detalle con las preguntas a los acusados, incluido el PP, al que la fiscal ha despachado en apenas cinco minutos. Informan Pedro Águeda y Marta Barandela.
La fiscal ha insistido en que la fecha de adquisición del Toshiba Libretto y la fecha de la supuesta documentación que tenía Bárcenas en él -notas que daban “continuidad a los papeles”, según el extesorero-, los archivos no se pudieron crear en ese ordenador. “Puede ser que se creasen en ordenadores de sobremesa”, ha respondido en un primer momento Bárcenas. La fiscal le ha replicado que dijo “lo contrario” en el juzgado: “Si dije eso será la realidad, está más próximo en el tiempo”. Finalmente, Bárcenas ha afirmado que no sabe el motivo pero le garantiza “que la documentación es real”.