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Puente dimite por sorpresa y comunica a Sánchez su decisión en el último minuto
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Puente dimite por sorpresa y comunica a Sánchez su decisión en el último minuto

Óscar Puente, durante su comparecencia en el Congreso.

José Enrique Monrosi / Álvaro Celorio / Cristina G. Bolinches

4 de noviembre de 2026 00:18 h

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Seis días después del accidente y al final de una comparecencia de casi cinco horas en el Congreso para defender su gestión, anunciar medidas y ahondar en los detalles que arroja la investigación de la catástrofe. Óscar Puente anunció este martes su dimisión cuando ya nadie lo esperaba, en su intervención final ante la Cámara y tras comunicárselo solo unos minutos antes al presidente del Gobierno, según informó él mismo a la salida de la Diputación Permanente y confirmó el Ejecutivo.

“Mi decisión es de dignidad política. Es buena para el país y buena para la democracia, una democracia madura de un país fuerte, próspero y moderno, no un estado fallido como algunos sostienen”, dijo el ministro, visiblemente emocionado, en su último turno de palabra. La noticia cogió por sorpresa a la práctica totalidad del Gobierno, del PSOE y del grupo parlamentario.

El anunció cayó como una bomba política. En la Moncloa habían asegurado durante todo el día que el debate sobre la continuidad o no del ministro de Transportes estaba zanjado y que la decisión del presidente del Gobierno era la de sostener a Óscar Puente contra viento y marea, a pesar del aluvión de críticas y de las exigencias de dimisión de la opinión pública y de la mayoría de grupos parlamentarios. “Ni va a dimitir, ni va a ser cesado”, advertían en el equipo del presidente. Pero todo se precipitó a última hora del martes.

Según ha podido saber elDiario.es de fuentes gubernamentales al más alto nivel, el ministro tomó la decisión “personal” tras las primeras horas del accidente, cuando según su entorno admitió estar completamente “abatido”. Pero, tal y como publicó este periódico, en esas primeras horas Sánchez le pidió aguantar y ponerse al frente de la gestión de la parte más crítica de la segunda tragedia ferroviaria en diez meses. Puente decidió entonces hacer un último servicio a su partido y al Gobierno y embarcarse en la amplia ronda de comparecencias públicas que ha llevado a cabo en la última semana.

Pero la decisión estaba tomada, era firme y no quiso compartirla, ni siquiera con su equipo, para que tampoco nadie “interfiriera en ella”. “Él tenía claro que lo tenía que hacer, por su partido, por el Gobierno y por él mismo. Y ha preferido no pedir opinión ni trasladarla para que nadie le influyera ni lo convenciera de lo contrario”, apuntan desde el Gobierno, donde a última hora del martes valoraban el paso dado.

“El ministro Puente ha hecho un ejercicio de responsabilidad política por partida doble. Ha gestionado los momentos más difíciles de la emergencia, identificando las causas del accidente, explicándolas a la opinión pública, y poniendo en marcha las medidas necesarias para atajarlas y asistir a las víctimas. Acto seguido, ha renunciado a su cargo por voluntad propia. Demuestra así que ni todos los políticos ni todos los partidos son iguales”, defendían desde la Moncloa.

El propio presidente del Gobierno, que en ninguna de sus comparecencias públicas desde el accidente había refrendado al ministro ni puesto en valor su gestión, reaccionó en sus redes sociales a la renuncia. “Óscar Puente ha dado la cara, ha dado soluciones y, después, ha dado un paso al lado. Por dignidad. Por voluntad propia. Por respeto a las víctimas y al proyecto progresista. Políticos como él dignifican a nuestro país y nos demuestran que no todos somos iguales. Mientras unos solo dan lecciones, otros lo dan todo. Gracias por tanto, compañero”.

El ministro, que tras el accidente aseguró que si en algún momento percibía que dañaba a su partido daría un paso al lado, concluyó su comparecencia recordando que también se va convencido de que es lo mejor para el PSOE. “Nadie es más grande que la organización a la que pertenece, sea ministro o afiliado de base. Todos somos una pequeña parte de algo mucho mayor, mi ego nunca ha sido mayor que mi partido y desde luego que mi país”.

La renuncia de Puente se produjo tras una maratoniana jornada en la que encadenó las explicaciones del Consejo de Ministros, que aprobó un plan para reforzar la seguridad de la alta velocidad tras el accidente y las primeras ayudas para los afectados, y su comparecencia, después, ante la Diputación Permanente.

El titular de Transportes justificó su decisión, que dice que tomó en los primeros minutos tras el choque en Urda, en que antes tenía que adoptar las primeras medidas y, después, dar explicaciones oportunas. Puente expuso en el Congreso una explicación técnica que compaginó con el enfrentamiento más político, tras ser urgido por prácticamente todo el hemiciclo a adoptar la decisión que finalmente anunció: la de dar un paso al lado.

Puente explicó pormenorizadamente la cadena de errores que provocó el alcance entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo el pasado miércoles 28 de octubre: una secuencia que arrancó con la caída del sistema de seguridad LZB en la línea Madrid-Sevilla, que dejó siete trenes paralizados y que siguió con la orden de retomar, a marcha normal, que recibió el tren de la operadora estatal. La orden llegó, detalló el ministro, cinco minutos antes de que se le transmitiera lo mismo al Iryo, que estaba por delante y a unos 25 kilómetros. El Iryo no pudo reanudar la marcha y la maquinista lo transmitió al control de Atocha: “El centro recibió el mensaje, pero no tomó ninguna acción”, dijo.

Sobre el sistema LZB, que el viernes anunció que había caído 170 veces en lo que va de año, Puente matizó que solo en 64 ocasiones afectó a la circulación de los trenes, en una ratio similar a la del sistema ERTMS que está en marcha en el resto de la red ferroviaria de alta velocidad, y cuya instalación está pendiente de activarse en la línea que conecta la capital con Sevilla, la más antigua del país. “En términos de fiabilidad, el sistema ERTMS no presenta unas prestaciones netamente superiores”.

Tras su anuncio de dimisión, los diputados del PSOE presentes en la Diputación Permanente reaccionaron con un prolongado aplauso a sus palabras, que fueron valoradas también por sus socios parlamentarios. Al filo de la medianoche, el todavía ministro compartió en sus redes sociales una viñeta de Forges en la que un señor le dice a otro que todos los políticos son iguales, y el otro contesta: “Ya quisieran ustedes”.

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