Piedras y huevos contra el coche de una diputada de Ceuta. Fue lo que sucedió en la tarde del domingo, cuando decenas de personas cargaron contra un vehículo en el que viajaban la diputada autonómica Julia Ferreras, el activista Rafael Borrego y la abogada internacional Sofía Cánovas. “Nos han reventado. Esto ha sido una burrada. Nos iban a matar”, ha dicho Borrego. Este lunes se cumplen 53 días desde la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta. Y el Partido Popular se ha desentendido: las regiones en las que gobierna se niegan a asumir sus responsabilidades legales respecto a los menores que permanecen en la ciudad autónoma. Este lunes, Alberto Núñez Feijóo ofrecerá una rueda de prensa a las 12.30 horas en Ceuta, acompañado por el presidente del EPP, Manfred Weber, y por Juan Jesús Vivas. También estará el ministro Fernando Grande-Marlaska, que comparecerá a partir de las 17.00 horas.
Por otro lado, a partir del miércoles el Tribunal Constitucional empezará a debatir los recursos de los dirigentes del procés contra la negativa del Supremo a amnistiarles por su interpretación del delito de malversación. Ahora sí, arranca la cuenta atrás para la materialización de la ley de amnistía. Además, esta tarde estará en el Congreso Carlos Mazón: la comisión que investiga su gestión de la dana que dejó 232 muertos le interrogará por segunda vez, en una sesión para la que se ha convocado también al imputado Emilio Argüeso, entonces 'número dos' de Emergencias.
08:50 h
El Gobierno de Ceuta ha condenado este lunes la agresión contra el coche de la diputada autonómica Julia Ferreras y en el que también viajaban el activista de la Flotilla Rafael Borrego y la abogada internacional experta en derechos humanos Sofía Cánovas.
“Hay una línea que nunca debemos cruzar: la violencia no es una alternativa. Ninguna causa, por legítima que sea; ninguna reivindicación, por justa que resulte; y ninguna provocación pueden justificar una agresión”, ha escrito el Ejecutivo liderado por Juan Jesús Vivas en un comunicado compartido a través de Facebook, en el que agrega: “La violencia no fortalece nuestras reivindicaciones; las debilita. Y no representa a una sociedad que, incluso en los momentos más difíciles, ha sabido demostrar serenidad, responsabilidad y capacidad para convivir”.
El Gobierno reconoce los “momentos de enorme dificultad” que vive la ciudad Ceuta, pero hace un “llamamiento a mantener la calma y a expresar cualquier legítimo malestar por las vías democráticas”. “Podemos estar cansados. Podemos estar indignados. Podemos exigir justicia y podemos hacernos escuchar. Pero nunca mediante la violencia. Ceuta se defiende con firmeza, con unidad y dentro de la ley”, concluye el comunicado.
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