Condenado a diez años de internamiento psiquiátrico por una agresión sexual a una paciente del hospital de Ibiza
La Audiencia Provincial de Balears ha ordenado el internamiento en un hospital psiquiátrico penitenciario durante un máximo de diez años a un hombre que agredió sexualmente a una paciente de 59 años en la unidad de hospitalización breve de Salud Mental del hospital Can Misses de Eivissa, en marzo de 2025. El tribunal aprecia una eximente completa por alteración psíquica y lo absuelve de responsabilidad penal, aunque le impone también cinco años de libertad vigilada.
La sentencia, a la que ha accedido elDiario.es, es firme y considera probado que el hombre entró de madrugada en la habitación de la víctima, que dormía bajo los efectos de una dosis adicional de medicación, y la penetró vaginalmente. Cuando ella despertó y manifestó que no quería, la giró y la penetró analmente. La agresión le causó cuatro lesiones superficiales en la zona vulvar que requirieron asistencia médica.
Durante la tarde anterior, el acusado había mostrado un comportamiento alterado, había entrado en habitaciones de otros pacientes e invadido el espacio personal de la mujer, a quien llegó a acercarse con una erección visible. La paciente trasladó al personal sanitario que se sentía incómoda y pidió cambiar de habitación para no dormir sola. Pese a estos episodios, la Audiencia señala que no se adoptaron medidas de seguridad respecto al hombre por parte del área de Salud, responsable del centro hospitalario.
La resolución también recoge que, pese a que la unidad contaba con cámaras de vigilancia y personal sanitario, nadie detectó que el acusado entrara en la habitación durante la noche, sin que se atribuya una responsabilidad penal individual a los profesionales del hospital por ese motivo.
El tribunal considera que el hombre padecía esquizofrenia y atravesaba una grave descompensación psicopatológica, agravada por el consumo diario de cocaína y alcohol mezclado con medicamentos. Según la Audiencia, su estado “anulaba su capacidad para comprender la realidad, valorar sus actos y controlar su conducta”, por lo que aplica la eximente completa de alteración psíquica prevista en el Código Penal.
La sentencia fija una indemnización de 30.200 euros para la víctima -30.000 por el daño moral sufrido y 200 por las lesiones físicas- y declara al Servei de Salut de les Illes Balears (Ib-Salut) responsable civil subsidiario. Esto no supone una condena penal al servicio de salud, pero sí condena al pago de la indemnización en caso de que el condenado no abone dicha cantidad.
Por otro lado, la jueza pide para el acusado el ingreso en un hospital psiquiátrico penitenciario por un periodo máximo de diez años, una medida que podrá revisarse y finalizar antes si desaparece la peligrosidad que justifica el internamiento, subraya. Tras ese periodo, el hombre deberá cumplir cinco años de libertad vigilada.
La resolución también excluye de responsabilidad civil a la aseguradora Berkshire Hathaway European Insurance, después de que la acusación retirara la reclamación contra la compañía, entidad aseguradora de la responsabilidad civil del IB-SALUT.
El procedimiento terminó por conformidad con la aceptación de los hechos por parte del acusado y de las medidas solicitadas por parte de las acusaciones. La sentencia es firme después de que todos los implicados renunciaran a recurrir.
Dos agresiones sexuales y un asesinato machista
Trabajadores del hospital público pusieron en entredicho, en declaraciones a elDiario.es, la seguridad del centro sanitario a mitades del pasado mes de mayo. Una paciente de 69 años denunció entonces haber sufrido una brutal agresión sexual mientras permanecía ingresada en la unidad de Paliativos de Can Misses. Los hechos ocurrieron sobre las tres y media de la madrugada, mientras ella dormía.
Tras el visionado de las cámaras de seguridad y de tomar nota del testimonio de la mujer, agentes de la Policía Nacional de Eivissa consiguieron identificar al presunto responsable de los hechos y detenerle. Se trataba de una persona ajena a la plantilla del centro y de alguien que no mantenía relación con ningún paciente. Tampoco conocía previamente a la víctima, añadieron desde el cuerpo de seguridad. Como se averiguó posteriormente, el hombre había conseguido acceder al hospital forzando una puerta de entrada.
El personal sanitario se dio cuenta de lo que sucedía porque “escucharon gritos en la habitación” mientras estaban en un descanso y acudieron de inmediato al lugar desde el que provenía la llamada de auxilio. Acto seguido, persiguieron por los pasillos al presunto agresor, sin conseguir dar con él por la rapidez con la que huyó, como aseguró a este diario el gerente del Área de Salud Pitiusa, Eduardo Escudero. El hospital activó el protocolo habitual previsto para agresiones sexuales y una matrona acudió inmediatamente para realizar la exploración correspondiente. Además, un ginecólogo y una psicóloga también atendieron a la víctima.
“Es relativamente fácil colarse”, denunciaron, tras el suceso, profesionales sanitarios consultados por este diario, quienes enumeraron accesos fáciles de forzar, falta de vigilancia fija durante la noche y protocolos que consideran insuficientes para el recinto hospitalario. La plantilla del hospital trasladó que los hechos fueron un “shock” general y generaron mucho nerviosismo entre el personal porque nunca antes había ocurrido algo similar en el recinto hospitalario.
Sin embargo, además de la agresión en Psiquiatría, que se hizo pública apenas dos semanas después (la correspondiente a la sentencia de la Audiencia Provincial), el pasado 19 de septiembre, otra mujer de 64 años fue hallada sin vida en su habitación del mismo hospital. En este caso, la paciente permanecía ingresada en el área de Medicina Interna. Se trata del primer asesinato machista que se produce este año en la isla, según confirmó la agencia EFE.
De acuerdo a la información facilitada entonces por el Área de Salud, la paciente había sufrido un episodio de marcada agitación que ponía en riesgo su propia integridad, por lo que se le habían aplicado medidas de contención mecánica y farmacológica siguiendo las indicaciones correspondientes.
Alrededor de las once de la mañana, durante una de las rondas de control, el personal sanitario la encontró sin vida en su habitación. De inmediato, se activaron los protocolos establecidos y se alertó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y agentes de la Policía Judicial y de la Científica se desplazaron hasta Can Misses.
Aunque en un primer momento la investigación estaba en manos de la unidad de Seguridad Ciudadana y de la UDEV (Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta) de la Policía Nacional, posteriormente fue el Grupo de Homicidios de Palma quien se hizo cargo tras desplazarse a Eivissa y conocer los detalles de las primeras pesquisas.
Los agentes arrestaron al hombre el pasado 28 de octubre, como publicó elDiario.es. El sospechoso pasó el mismo día a disposición judicial donde el juez decretó prisión provisional mientras desde el Grupo de Homicidios prosiguen con la investigación. La causa está declarada secreta.
Refuerzo del protocolo de seguridad
Tras la agresión sexual a la paciente de 69 años ocurrida en mayo, la gerencia del hospital se propuso “replantear” todo el sistema de seguridad del centro. Las fuentes sanitarias consultadas por este diario aseguraron que en el centro hay salas que, a pesar de tener pestillo, eran muy fáciles de forzar -un hecho reconocido por el gerente-. Así como que los dos vigilantes nocturnos encargados de velar por la seguridad de todo el recinto eran claramente “insuficientes”.
El área sanitaria pitiusa comunicó la semana siguiente que se habían puesto en marcha varias medidas para reforzar la protección de los pacientes. Entre ellas, un nuevo sistema de acceso mediante tarjeta en las entradas no públicas, la limitación del horario de entrada por la puerta principal -que pasó de las once a las diez de la noche- y el refuerzo del celador en el vestíbulo.
Además, el centro adelantó esta temporada al mes de mayo el refuerzo estival de seguridad, previsto para julio, y estudia incrementar el personal de vigilancia durante todo el año y no solo en verano como hasta ahora. También se activaron campañas internas para el personal que había incidido en el uso de la tarjeta identificativa. Salud ha informado al ser consultado por elDiario.es de que ha habido en total unas 40 acciones de mejora de seguridad tras los incidentes ocurridos en Can Misses.
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