Dos manifestaciones contrarias se desarrollan en Vitoria bajo un amplio dispositivo de la Ertzaintza
En dos plazas contiguas, separadas por precintos de la Erzaintza y bajo un fuerte dispositivo de seguridad, se han celebrado este miércoles en Vitoria una manifestación por Ceuta y una contramanifestación que ha denunciado “fascismo” y “racismo”.
El PP había anunciado ya hace días su intención de secundar el llamamiento de la Federación Española de Municipios y Provincias. “Aquí, la alcaldesa socialista, Maider Etxebarria, ha decidido que el Ayuntamiento de Vitoria no secunde esta convocatoria nacional. Desde el Partido Popular hemos decidido liderarlo nosotros. Ceuta no está sola. Lo que afecta a los ceutíes nos concierne”, señaló Iñaki García Calvo, portavoz de los 'populares' en la ciudad. Querían celebrarla en la plaza de España, pero la contramanifestación pidió primero el permiso, por lo que hubieron de trasladarla a la plaza de la Virgen Blanca.
Así, en la plaza de España, frente al edificio del Ayuntamiento, se ha celebrado otra manifestación, encabezada por GKS y el Sindicato de Vivienda. “El problema no es quién sufre la miseria, sino quién la crea”, sostenían en las pancartas de la convocatoria, con una invitación a no dejar “ni un respiro” ni al “fascismo” ni al “racismo”. El PP se había quejado de que era una “contramanifestación” con el objetivo de “amedrentar” a los participantes de la otra.
“Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, se ha cantado en la plaza de la Virgen Blanca, en la que se han desplegado varias 'lecheras' y antidisturbios de la Ertzaintza. “Ceuta se defiende de invasiones y ocupaciones”, rezaba una pancarta. La plaza ha pedido la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que también se ha insultado. Además de banderas de España, se han ondeado otras que pedían un “Sáhara libre”.
“Es racismo, no es seguridad”, se cantaba mientras tanto en la contramanifestación de la plaza de España. “Fascistas fuera”, han cantado también en euskera. “Nativa o extranjera, la misma clase obrera”, han coreado.
Informa Rubén Pereda