El cierre de un instituto en Sevilla para ampliar una residencia obliga a reubicar a 500 alumnos en centros ya “saturados”

IES Híspalis en Sevilla

Sara Rojas

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El IES Híspalis cerrará sus puertas dentro de dos cursos académicos con motivo de la ampliación de la residencia universitaria ubicada en uno de los edificios del complejo educativo Pino Montano, en el que se inserta este instituto adscrito a la Diputación de Sevilla. El Híspalis dejará así de impartir docencia al destinarse el inmueble “íntegramente” a uso residencial, según el plan impulsado por la titularidad del centro.

“Nos enteramos de la noticia hace dos semanas durante un claustro urgente en el que nos comunican a los profesores que de aquí a dos cursos se va a cerrar el instituto para hacer una remodelación y convertirlo íntegramente en una residencia universitaria”, explica a este periódico la jefa del departamento de Cultura clásica del Híspalis, Rocío Núñez, quien pone voz al “mazazo” que ha supuesto este anuncio entre el profesorado, alumnado, familias, personal del centro y vecinos del barrio.

La noticia ha generado “gran inseguridad e indignación” entre la comunidad educativa, ya que en la práctica el cierre implica distribuir a los cerca de 500 alumnos del Híspalis a otros institutos del distrito, como el IES Llanes y el IES Pino Montano. Según advierte el profesorado, estos centros carecen de la capacidad para absorber nuevos estudiantes, debido a “la sobrecarga de la ratio” que han experimentado.

Mientras que el IES Híspalis cuenta actualmente con dos líneas de Educación Secundaria Obligatoria, dos líneas de Bachillerato en cada nivel y oferta de ciclos formativos, en el Llanes hay el doble de líneas: cuatro por curso, salvo en 1º ESO, donde hay cinco. También el Pino Montano supera las cifras del instituto que va a cerrar, contando con aproximadamente 700 alumnos. “Estos centros ya tienen una ratio muy saturada, con 33 o 35 alumnos por clase”, apostillan los docentes, que apuntan a que el problema choca también con la falta de infraestructuras para acoger más alumnado.

Singularidad administrativa

El IES Híspalis presenta una singularidad administrativa dentro del sistema público andaluz. Aunque imparte Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional como cualquier instituto público, su titularidad corresponde a la Diputación Provincial de Sevilla y no directamente a la Junta de Andalucía, funcionando en virtud de un convenio de colaboración firmado en 2001 entre ambas administraciones. Esta particularidad sitúa la decisión sobre su futuro en manos de la institución provincial, aunque afecta de manera directa a la planificación educativa de la Junta en la zona norte de la ciudad.

Desde la Diputación de Sevilla enmarcan la medida en un proyecto de intervención integral en el complejo educativo Pino Montano, con una inversión global prevista de 30 millones de euros. La “actuación prioritaria” será la construcción de una nueva residencia universitaria de 500 plazas, concebida como un edificio de nueva planta que “permitirá ampliar la oferta pública de alojamiento asequible para jóvenes de la provincia”. Respecto al instituto, la institución provincial asegura que los puestos de trabajo están garantizados y que la planificación de plazas educativas corresponde a la Junta.

Por su parte, fuentes de la Delegación Territorial de la Consejería de Desarrollo Educativo en Sevilla atribuyen la decisión de cerrar el instituto a la titularidad del edificio (la Diputación) y confirman que ya se ha iniciado un estudio técnico y organizativo para garantizar la escolarización del alumnado en centros públicos de la zona. La Consejería asegura que se está analizando la evolución demográfica, las plazas disponibles y la planificación de la oferta educativa para los próximos cursos, ya que el cese de la actividad docente se empezará a notar el próximo curso, al dejar de ofertar nuevas plazas de 1º de ESO.

Rechazo “absoluto” de la comunidad educativa

La comunidad educativa al completo —profesorado, alumnado, familias, personal del centro y vecinos del barrio— ha expresado su rechazo “absoluto” al cierre del IES Híspalis. En un comunicado difundido como antesala de la protesta convocada para el próximo miércoles 25 de febrero, califican la decisión como “un ataque directo a la educación pública en Sevilla”, además de “una medida injustificada que perjudica gravemente al alumnado y al entorno social del barrio”.

“No aceptamos que se juegue con el futuro de nuestros hijos e hijas ni con el trabajo de quienes llevamos años construyendo un proyecto educativo sólido y comprometido”, añaden, denunciando que se haya tomado la decisión “de espaldas” a la comunidad educativa.

Además de “desilusión”, expresan preocupación porque “la decisión obligará a trasladar a nuestro alumnado a otros institutos ya masificados, incrementando ratios y empeorando el proceso de enseñanza y aprendizaje, así como la debida atención a la diversidad”. La medida también afectará a los estudiantes procedentes de los colegios adscritos al Híspalis –el CEIP Alfonso Grosso y el CEIP Mariana de Pineda–, que previsiblemente tendrán que ser reubicados en otros institutos del entorno.

“Si ya es complicado dar clase con veintitantos alumnos, con los 30 que tienen muchos centros más los que vendrán del Híspalis, eso va a ser terrible”, augura una de las profesoras de este instituto, que ha promovido una recogida de firmas en change.org para intentar frenar el cierre. La petición ha superado las 1.700 firmas en 24 horas.

En defensa de lo público

El anuncio ha generado incertidumbre entre las familias y el personal docente, debido a la “falta de concreción” sobre los plazos y el destino definitivo del alumnado y los 120 profesionales que trabajan en el Híspalis (entre docentes y personal de administración y servicios), unos dependientes de la Junta y otros de la Diputación.

Ante esta “situación sobrevenida derivada de una decisión por parte de la titularidad del edificio”, la Consejería asegura haber iniciado “de manera inmediata un estudio técnico y organizativo para garantizar, en cualquier escenario, la adecuada escolarización del alumnado en centros públicos de la zona mediante una planificación ordenada de la oferta educativa de los próximos años”.

La comunidad educativa ha convocado un acto de protesta a las puertas del centro el próximo miércoles para demostrar que “no vamos a permanecer en silencio mientras se desmantela un centro público que es patrimonio educativo y social del barrio”. Al hilo, recuerdan que “el IES Híspalis es un centro con identidad, con historia y con una comunidad implicada que ha demostrado día tras día su compromiso con la enseñanza pública”, desarrollando “proyectos innovadores”, atendiendo a la diversidad y creando tejido social. “Cerrar el centro supone romper todo eso de manera abrupta y sin escuchar a quienes lo hacemos posible”, lamentan desde la plataforma de afectados.

En ese sentido, el profesorado del Híspalis denuncia que el cierre de este instituto público viene a sumar un precedente más a la “tendencia privatizadora” que observan en el sistema educativo. “No nos es desconocido ni indiferente el decrecimiento del número de centros educativos públicos en Andalucía a la par que aumenta el surgimiento de espacios de enseñanza privada”, señalan, convencidos de que “ahora más que nunca es necesario que luchemos por una educación pública y accesible para todo tipo de alumnado”. Y, añaden, “luchar por el mantenimiento del Híspalis es, ciertamente, un modo de hacerlo”.

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