El Gobierno recuerda que la vuelta al cole es obligatoria y no concreta las medidas de conciliación

El ministro de Educación, Salvador Illa, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, y la ministra de Educación, Isabel Celaá, se reúnen este jueves con las comunidades autónomas en una conferencia sectorial mixta. EFE/ Jose Maria Cuadrado Jiménez

Gobierno y comunidades han alcanzado un acuerdo para poner en marcha 23 medidas y cinco recomendaciones para la vuelta al colegio del que solo se ha descolgado Euskadi. “Hay un compromiso de seguir estas medidas pero no únicamente estas”, ha dicho el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en referencia a los distintos planes que pondrán en marcha las autonomías, que tienen las competencias en materia educativa. Lo que ha enfatizado el Gobierno en la rueda de prensa posterior al encuentro con los consejeros de Educación y Sanidad es que la vuelta al colegio es obligatoria para los menores de entre seis y 16 años ante la posibilidad de que haya padres y madres que se nieguen a que acudan a clase ante el temor a que no sea un entorno seguro. Lo que no ha precisado el Ejecutivo es qué medidas en materia de conciliación pretende adoptar para aquellos progenitores que tengan que hacerse cargo de sus hijos en caso de que estén en cuarentena y no puedan trabajar.

Mascarillas, controles de temperatura y un protocolo sanitario si hay un positivo: las novedades del plan para la vuelta al colegio

Mascarillas, controles de temperatura y un protocolo sanitario si hay un positivo: las novedades del plan para la vuelta al colegio

El Gobierno encargará un informe a los servicios jurídicos del Estado para abordar el eventual absentismo escolar por la COVID-19. “Será puesto a disposición de las comunidades en una próxima reunión”, ha explicado la ministra Isabel Celaá. No obstante, ha recordado que la educación es un derecho fundamental y que la obligatoria se extiende de los seis a los 16 años. “Es obligatorio asistir a clase y examinarse”, ha aseverado la titular de Educación, Isabel Celaá. “Estamos trabajando por un entorno escolar seguro y muy controlado”, ha dicho la ministra, que ha reconocido que “no existe el riesgo cero” antes de sentenciar que “la escuela tal y como se está preparando es mucho más segura que otros ámbitos de socialización en los que se pueda conducir al alumno”.

De hecho, la guía de actuación ante casos en colegios aprobada también hoy recoge que “el cierre de los centros educativos como medida para controlar la transmisión ha demostrado ser poco efectivo y tener un impacto negativo a nivel de desarrollo y educación de la población en etapa de aprendizaje”. Illa ha precisado que se refiere a que el cierre de los colegios como medida aislada habría sido insuficiente para frenar la expansión del coronavirus. “Una medida aislada como la paralizacion educativa aisladamente no tiene por qué tener efecto”, ha señalado. En el caso de que haya que cerrar las escuelas por la situación epidemiológica, la decisión corresponderá a las comunidades, según ha explicado Illa. Esa guía señala que se hará solo en el caso de que se detecte transmisión comunitaria en el centro, si no, se procederá a acciones menos drásticas, que sí podrán incluir la suspensión de clases o cierre de aulas concretas.

El enfado de Illa: "No concibo que un padre lleve al colegio a un hijo que no está en condiciones de ir"

Preguntado por si se prevén sanciones en el caso de que las familias lleven a los niños al colegio a sabiendas de que están contagiados, el ministro de Sanidad ha sido tajante: “Estando como estamos no concibo que un padre o una madre lleven a un niño al centro a sabiendas de que pone en riesgo la salud de los demás. Si no, esto no tiene solución”.

No obstante, el Gobierno no aclara qué medidas pretende poner en marcha para garantizar la conciliación de aquellos padres o madres que tengan que hacerse cargo de los menores en el caso de que tengan que permanecer en cuarentena, que es una de las preocupaciones de las familias. “Este documento que esta mañana hemos acordado no recoge tema de conciliación”, ha dicho Celaá, que ha garantizado que el “Gobierno siempre está, ha estado y estará preocupado por dar una respuesta a las familias”. “Pensaremos en respuestas acorde a las necesidades de las familias”, ha apostillado. Ayer, el Gobierno sí anunció que están estudiando una modalidad de bajas o permisos para esas situaciones, pero todavía no está concretada.

Illa y Celaá han destacado cinco medidas de las adoptadas para la vuelta al colegio: la distancia interpersonal de 1,5 metros, la mascarilla obligatoria a partir de los seis años en todos los grupos, higiene de manos como mínimo cinco veces al día, ventilación frecuente y constante - Illa ha dicho que lo ideal sería tener las ventanas abiertas si es posible. En caso de no serlo, la ventilación tiene que ser antes de arrancar la jornada, en los recreos y, en su caso, en el intercambio de clases-. La última es la toma de la temperatura antes de la jornada, que se podrá realizar en el domicilio con una declaración responsable o en el centro educativo.

Sin embargo, Illa no ve necesario hacer test a los miembros de la comunidad educativa. “Las comunidades pueden actuar convenientemente” como consideren pero hacer PCR o pruebas serológicas masivas no es una orden ministerial porque “hay un consenso amplio en la ciencia y entre los epidemiológos en que una acción indiscriminada con PCR o test serológicos no tiene mucho sentido, hay maneras más eficaces” de reducir el riesgo de contagio, defiende el ministro. “Nunca viene mal pero no es la forma más eficiente de actuar”, ha añadido, aunque sí ve útiles “los cribados” que sí están haciendo ya algunas consejerías “en función” del entorno del centro y de la tasa de incidencia.

Además de las medidas relacionadas con la vuelta al cole, comunidades y Sanidad han decidido una segunda “acción coordinada en materia de salud pública” con las comunidades: adelantar la campaña de vacunación de la gripe. Habitualmente, cada año comenzaba a finales de octubre y principios de noviembre; este año, será “la primera quincena de octubre, idealmente la primera semana”. Con esa orientación, cada gobierno autonómico decide su calendario de vacunación gripal.

El objetivo será llegar a un 75% de cobertura para mayores de 65 años y a un 60% para personas de riesgo, en contacto con personas de riesgo, y embarazadas. Se priorizarán “los centros residenciales”. Que la campaña de vacunación de este curso se intensifique es relevante contra la pandemia de COVID-19, ya que muchos de los síntomas de sendos virus se confunden y en temporada de gripe se podrían sobrecargar más los sistemas de diagnóstico, además de empeorarse la salud de personas que puedan sufrir ambas patologías.

documento.pdf by eldiario.es

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats