La presión de la pandemia sobre los hospitales vascos sigue disminuyendo y Euskadi baja de los 500 ingresados por primera vez en más de un mes
La presión de la COVID-19 sobre los hospitales vascos sigue disminuyendo y, tras más de un mes, el número de hospitalizados con la enfermedad desciende por debajo de la barrera de los 500. Según los últimos datos ofrecidos por el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) este jueves, son 489 los pacientes ingresados en los centros vascos, de los que 153 requieren de cuidados intensivos. Esto representa un 40% del total de camas de críticos de las que disponen en esta fase los hospitales vascos.
La pandemia continúa con su retroceso y la incidencia acumulada a 14 días es de 365 casos por cada 100.000 habitantes, lo que sitúa a Euskadi en la alerta naranja. Gipuzkoa, donde la velocidad del descenso es mayor, ha pasado en poco más de dos semanas de tener una incidencia de 730 casos a marcar poco más de 400.
Escribe Rubén Pereda e Iker Rioja Andueza.