241 millones de dosis contra la COVID pueden caducar en marzo en los países ricos, según un análisis
241 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 adquiridas por los países del G7 y la Unión Europea no se utilizarán y caducarán en marzo de este año, según ha calculado la empresa de análisis Airfinity.
“Estas cifras demuestran que la vacunación en el mundo es ahora en gran medida un problema de distribución y no de suministro. Incluso tras el éxito de las campañas de refuerzo, hay dosis excedentes disponibles que corren el riesgo de desperdiciarse si no se comparten muy pronto”, dice el cofundador y director general de la compañía, Rasmus Bech Hansen, en un comunicado. “La aparición de ómicron y la probabilidad de futuras variantes demuestra que no hay tiempo que perder”.
Los datos se basan en el análisis del suministro de vacunas del G7 y de la UE, teniendo en cuenta las dosis administradas, los refuerzos para todos los mayores de 12 años, la reticencia vacunal y las donaciones, explica la empresa.
Sin embargo, Matt Linley, analista principal de la compañía, recuerda que los países receptores necesitan que estas vacunas “tengan una vida útil mínima de dos meses, pues de lo contrario no hay tiempo suficiente para hacerlas llegar a las personas que las necesitan”. “Una vez que este requisito de dos meses se tiene en cuenta en nuestro análisis, el número de dosis potencialmente desperdiciadas podría aumentar a 500 millones en marzo”.
La mayoría de las donaciones de vacunas han sido proporcionadas con poca antelación y con una vida útil corta. Redistribuir las dosis sobrantes de los países que las acapararon es un proceso complejo (por tanto lento) y dificulta mucho la planificación en los países receptores. Los impulsores del mecanismo global de reparto de vacunas, COVAX, han pedido mejorar la calidad de las donaciones: que tengan un mínimo de 10 semanas de vida útil, en grandes volúmenes y más predecibles y fiables.
Informa Icíar Gutiérrez.