La ocupación de UCI baja mientras la de planta se triplica en un mes en Castilla y León
Desde que la Junta de Castilla y León anunció que toda la comunidad pasaba a nivel 1 del semáforo COVID el pasado 18 de junio, el número de contagios se ha disparado. El levantamiento de las restricciones y la relajación de los aforos ha traído consigo un crecimiento de los casos de coronavirus, provocando un aumento de las cifras no visto desde el mes de febrero. Este aumento de los casos se ha traducido en un paulatino crecimiento de los pacientes en planta, aunque no así de los hospitalizados en UCI.
Tomando como referencia el pasado 18 de junio, cuando el gobierno autonómico permitió la vuelta de las barras de los bares, la relajación generalizada de las limitaciones de aforo y el turismo rural sin restricciones, los datos de la pandemia ha cambiado de forma imprevisible entonces. Si aquel día se notificaron 114 nuevos contagios, ayer miércoles se reportaron 2.007, cifras que no se observaban desde el pasado febrero, en el pico de ola posterior a las Navidades. Pero el avance de la vacunación en la comunidad y en todo el país ha provocado que, al menos de momento, el crecimiento de los nuevos contagios no se traduzca en un colapso de las UCI, gracias a la vacunación y al cambio de perfil de los contagiados, ahora mucho más jóvenes.
Escribe Ángel Villascusa.