La Ley de Memoria extingue la Fundación del Valle de los Caídos y un decreto posterior expulsará a los frailes
Esta es la historia de una norma necesaria, muy demandada y que busca la divulgación de la memoria democrática de España. Este martes llegará a la mesa del Consejo de Ministros la Ley de Memoria Democrática. Lo hará 14 años después de la aprobación de otra impulsada en 2007, por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y con el objetivo de corregir algunos de los déficit del texto anterior con una doble finalidad. De un lado, la recuperación, salvaguarda y difusión de la memoria a través de la reivindicación y defensa de los valores democráticos y los derechos y libertades fundamentales a lo largo de nuestra historia contemporánea. Y de otro, el reconocimiento de quienes padecieron persecución o violencia durante el período comprendido entre el golpe de Estado de 18 de julio de 1936, la guerra civil y la dictadura franquista hasta la promulgación de la Constitución de 1978. Todo, con el objetivo de promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal, familiar y colectiva.
El articulado de la norma, a la que ha tenido acceso elDiario.es, regula los lugares de Memoria Democrática, con funciones conmemorativas y didácticas y resignifica como tal el Valle de los Caídos, un recinto que suponía una anomalía en la Europa democrática en exaltación de la victoria y la ideología política y religiosa de quienes ganaron la guerra civil. Asimismo, reconoce el derecho de los familiares a recuperar los restos de sus ascendientes y declara extinguida la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, lo que elimina de facto el poder que los frailes conservan en el recinto.
Aquí puedes leer más sobre esta información que adelanta Esther Palomera.