Toque de queda a las 22:00 y cierre de tiendas a las 21:30: “No tiene sentido. No somos un servicio prioritario”
Claudia (nombre ficticio) trabaja como dependienta en una tienda de un concurrido centro comercial grancanario. Está en ERTE. Tiene un horario rotatorio y hay semanas en las que le toca ponerse el mono durante el turno de tarde. Luego cierra el comercio a las 21.30 horas (si no hay clientes de última hora, claro), revisa la caja, limpia el recinto y tira la basura. “Con todo eso, ya han pasado unos 15 minutos. Y te ves en el aparcamiento casi a las 22.00 horas, cuando entra en vigor el toque de queda, lo cual no tiene sentido”, cuenta a este periódico.
La queja no viene solo por el poco tiempo disponible para llegar a casa. Algunos comerciantes con los que se ha puesto en contacto esta redacción argumentan que “no hay necesidad” de hacer esto cuando se trata de un servicio no esencial. Y resaltan que sí, que la empresa les provee un justificante, pero insisten en lo mismo. “No somos prioritarios”.
Gran Canaria entró en nivel de alerta 3 este lunes. El Gobierno ha impuesto medidas más restrictivas en la isla redonda para contener el avance de la epidemia, que está afectando especialmente a la provincia oriental del Archipiélago. Y entre esa nueva amalgama de normas se ha prohibido la libre circulación de personas entre las 22.00 horas de la noche y las 06.00 horas de la mañana. El Ejecutivo regional se apoya en ese marco temporal para transmitirle a las tiendas y comercios las horas en las que pueden permanecer abiertos. Por lo que la decisión sobre cuándo bajar la persiana la tienen estos últimos, que pueden decidir entre cerrar a las 21.30 horas o, incluso, a las 21.59 horas, si eso quieren.
Un reportaje de Toni Ferrera.