Castilla y León levantó la restricción de aforo de 25 personas en iglesias el mismo día en que el TSJ ordenaba su suspensión cautelar
La Junta de Castilla y León decidió levantar el límite máximo de 25 personas en los lugares de culto el pasado jueves 18 de febrero, justamente el mismo día en que la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia dictaba un auto, que se ha conocido este lunes, en el que se ordenaba la suspensión cautelar, tras una deliberación que tuvo lugar dos días antes.
La medida, por acuerdo del presidente de la Junta de Castilla y León, entró en vigor el pasado 15 de enero y fue recurrida por la organización ultracatólica Abogados Cristianos por vulneración del derecho de reunión y libertad religiosa. Esta restricción quedó sin efecto tras el Consejo de Gobierno del pasado jueves, sin más explicación por parte del vicepresidente. Francisco Igea, y de la consejera de Sanidad, Verónica Casado, que “la evolución de los datos epidemiológicos”. Dos días antes Casado había descartado que fuesen a levantarse restricciones y además, el Tribunal Supremo acordó la suspensión cautelar del adelanto del toque de queda.
Lo cuenta Laura Cornejo.