Más miedo a la soledad o al virus: ¿cómo van a pasar la Navidad los mayores de la casa?
Laura lleva dos semanas encerrada en casa, de donde no sale ni para hacer la compra. La razón es que la noche del 24 se trasladará al pueblo para ir a cenar con su abuelo Ramón, de 96 años. La idea en principio era que no fuese nadie, pero lo ha negociado porque se le cae “el alma al suelo pensando en dejarle solo en Nochebuena”, cuenta. Soledad o exposición al virus. Esta dicotomía a la que se enfrenta la familia de Laura representa a todas las que tienen personas mayores fuera del núcleo de convivencia, sobre todo ahora que las limitaciones para la Navidad se están endureciendo debido a un repunte generalizado de los contagios.
Después de tantos meses encerrados en casa, hay quien piensa que por cuatro reuniones no merece la pena exponer a los abuelos en plena escalada de la curva. Otras, como Raquel Mera, psicóloga sanitaria especializada en ancianos, creen que “las fechas navideñas son clave para la salud mental de estas personas porque lo asocian a la costumbre y a la cultura”. En cualquier caso, ella aboga por tomar precauciones antes de sentarse a la mesa con una persona de riesgo, como las cuarentenas voluntarias, el distanciamiento y la mascarilla.
Escribe Mónica Zas.