La UE avanza en un certificado de vacunación para el verano, pero sigue la división sobre si servirá para viajar
Los pasaportes de vacunación para impulsar la movilidad mantienen dividida a la Unión Europea: hay países que los quieren poner en marcha ya –como Polonia, República Checa y Eslovaquia–, hay otros, que para abril –Grecia–, y hay algunos que no están seguros aún por falta de pruebas de que un vacunado no transmite la enfermedad. El Consejo Europeo de este jueves ha vuelto a evidenciar que Francia, los países del Benelux y, en menor medida, Alemania, se resisten a la idea, mientras los países más dependientes del turismo y algunos del centro de Europa –como Austria– empujan para poner en marcha certificados de vacunación que sirvan de sustituto a las pruebas PCR o cuarentenas. El Gobierno español presiona para ello: “El debate está totalmente contaminado por una especie de sensación de que lo que se está preparando es un pasaporte que permite cruzar fronteras y que quien no lo tenga no puede hacerlo. Esto no está la mente de nadie”. Otra fuente comunitaria afirma: “Hay un creciente apoyo a un certificado digital con criterios comunes de acceso a los Estados miembros”.
Pero las conclusiones de la cumbre se limitan a pedir “que se continúe trabajando en un enfoque común para los certificados de vacunación”. Y añade: “Volveremos a abordar este tema”.
Lo que quiere España es preparar el soporte técnico que pueda utilizarse en formatos distintos, que sea práctico y que permita, una vez aprobado, otorgarle o no, “y ya eso sería cuestión de acuerdos entre los Estados miembros, un valor regulatorio determinado”.
Lo cuenta Andrés Gil.