La mano tendida del PSC para aprobar los Presupuestos catalanes reabre el debate sobre los pactos del Govern
Cualquiera que haya seguido la actualidad política catalana sabe que, a diferencia de lo que pasa en otras administraciones, que se aprueben unos presupuestos cada año no está ni mucho menos asegurado en la Generalitat. En los últimos cinco años solo se han aprobado dos proyectos económicos y el conseller de Economía se ha tenido que empeñar en negociaciones largas y arduas para sacarlos adelante. Pero este verano el clima ha cambiado y al menos dos grupos parecen estar dispuestos a negociar los presupuestos de cara a 2022. A la CUP se le da por descontado, por ser considerado un socio preferente tras haber facilitado la investidura de Pere Aragonès. Pero en un giro de guión, el PSC también se ha mostrado abierto a hablar de las cuentas. Una iniciativa que ha descolocado el esquema de socios del Govern.
Lo explica Arturo Puente.