Tres inspectores del Banco de España han montado una academia en la sombra —sin oficinas ni nombre ni anuncios públicos— que lleva años cobrando miles de euros en metálico a opositores que quieren acceder a puestos destacados del supervisor bancario. Los tres formadores llevan aproximadamente un lustro manejando grupos de decenas de alumnos a los que imparten cuatro asignaturas imprescindibles para acceder a una de las plazas más codiciadas del organismo regulador, las de inspección de entidades de crédito. Es un puesto que garantiza un sueldo inicial de 55.000 euros brutos anuales y la posibilidad de hacer carrera en el extranjero.
El sistema de clases particulares que han organizado estos tres profesionales ha permitido a alguno de ellos cobrar hasta 8.000 euros mensuales. Es un sobresueldo sin ningún control por parte del Banco de España y que se suma a su salario como trabajadores públicos. Según ha podido comprobar elDiario.es en una investigación que ha llevado a cabo durante meses, los pagos se hacen mayoritariamente con dinero en efectivo y se realizan en domicilios particulares o locales de hostelería donde esos tres empleados citan a sus alumnos. Los abonos por transferencia o plataformas de micropagos como Bizum son excepcionales y suelen reservarse a personas que viven fuera de Madrid, donde residen los tres preparadores.
Una exclusiva de Elena Herrera, José Precedo y Diego Larrouy.