El tropiezo real de la consejera de Cultura de Madrid: Rivera de la Cruz confunde al rey que inauguró el Mueso del Prado
Marta Rivera de la Cruz quiso recordar “a tantos hombres y mujeres anónimos que pusieron su trabajo al servicio del Paisaje de la luz”. Así arrancó la intervención de la Consejera de Cultura de la Comunidad de Madrid en el Palacio de Cibeles, donde este martes se celebró la inscripción en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco del Eje Prado-Retiro. Rivera de la Cruz quiso homenajear a los trabajadores cuyo nombre no pasará a la historia, a los funcionarios y funcionarias que prepararon la documentación del proyecto aprobado este domingo, pero también a los jardineros y canteros que participaron a lo largo de los siglos en el montaje de este paisaje urbano, verde y cultural. “A todos los que hicieron de este eje la prueba de que el ser humano es capaz de concentrar en un espacio muy pequeño toda la belleza y toda la sabiduría que hacen que La Luz le gane las batallas a las tinieblas”, dijo la consejera.
El problema llegó cuando puso nombre y apellido a la historia y pasó de los operarios a los reyes: “Al hombre que colocó el primer cuadro de un museo que Carlos III (1716-1788) quería que fuese el mejor del mundo”.
Escribe Peio H. Riaño.