La muerte de Rafael Estévez, la víctima más joven del COVID-19 en Sevilla: “Rece y déjelo en nuestras manos”
Desconocemos muchas cosas sobre el COVID 19. A estas alturas no se sabe a ciencia cierta si hay algún perfil o características que lo hagan más letal para algunas personas respecto de otras, más allá de la constatación empírica: la mayor letalidad de este virus en las personas de edad más avanzada. Los médicos y resto de científicos investigan a contrarreloj para averiguarlo, y los protocolos de actuación se actualizan con regularidad. Pero hoy sólo sabemos que hasta hace menos de un mes nuestra vida era normal y que desde el día 14 todo cambió: el confinamiento y unas magnitudes de contagios y muertes diarias difíciles de asimilar.
Para la familia de Rafael Estévez, un hombre de mediana edad (37 años) oriundo de San José de la Rinconada residente en Sevilla, la distopía que empezaba a asomar en los medios de comunicación se instaló en su casa unos días antes de aquel 14 de marzo. Estévez falleció el domingo 22 en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla tras pasar siete días ingresado en la UCI. Comenzó a “no sentirse bien” a finales de febrero, su estado empeoró el 13 de marzo, ingresó en el hospital el día 15 y una semana después falleció. La Consejería de Salud ha confirmado este jueves que se trataría de la víctima de coronavirus más joven en Sevilla.
Informa Carmen Ibáñez.