Artistas llenan las fachadas de mensajes durante el confinamiento: política, arte y Britney Spears
Con las calles en silencio, son las paredes las que comienzan a hablar en cuanto llega la oscuridad. Las que saludan, las que te piden que le preguntes a tu vecina qué necesita, las que hacen crítica política con humor y las que sacan sonrisas.
El encierro del coronavirus provocó que un grupo de videoartistas enfocaran sus proyectores al edificio de sus vecinas de enfrente para crear #olaveciñas (hola vecinas), una iniciativa que quiere “alentar a los barrios a que hablen, a que se apoyen entre ellos y a que se dinamicen y recuperen su esencia”.
Con una mezcla entre arte, política y compromiso social, cada noche, coincidiendo con el momento en que los vecinos salen a sus ventanas, comienzan las proyecciones. “Amancio Ortega me regaló un mechero pero me robó los porros” se leía en tres plantas de un edificio de Santiago de Compostela hace unas noches.
Este es un reportaje de María Pampín.