Varias aerolíneas lanzan vuelos con destino a ninguna parte para compensar la reducción de viajes por el virus
Varias aerolíneas practican desde el mes de agosto los vuelos a ninguna parte. Se trata de algo inédito y es la manera que han ideado para generar ingresos ante las restricciones de sus operaciones por la crisis del coronavirus. Son nacionales, por lo que estos viajes no se enfrentan a las prohibiciones impuestas por la pandemia y pueden llevar pasajeros sin moverse de su país.
Entre las compañías aéreas que ya han ofrecido este tipo de vuelos se encuentra la japonesa ANA, que ha movilizado para ello su Airbus de dos plantas A380, el avión de pasajeros más grande del mundo, destinado normalmente para sus viajes de Tokio a Honolulú. También, en Taiwán, la nueva aerolínea StarLux Airlines lanzó el mes pasado viajes parecidos de tres horas y media, en los que sobrevolaba las Islas Pratas, al norte del mar de la China meridional.
De momento, la mayoría de los vuelos a ninguna parte han surgido como respuesta a las restricciones a la aviación internacional por el coronavirus. Algunas compañías incluso aseguran que les puede venir bien para mover sus aviones y facilitar su mantenimiento.
Informa Laura Rodríguez.