Por qué el dominio en España de la variante británica (y no de las otras dos importantes) puede ser una buena noticia
Las atípicas Navidades de 2020 vinieron acompañadas de grandes dosis de alarma debido a la expansión de nuevas variantes del coronavirus SARS-CoV-2. Una de ellas, la B.1.1.7, conocida como la variante británica, ha acabado imponiéndose en España y en otros tantos países: según el último informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, en la práctica totalidad de las comunidades se estima que ya es responsable de más del 80% de los contagios y en algunas incluso superan el 90%. Ya es “nuestra variante”, dijo su director, Fernando Simón, hace algunos días. Pero otras dos, la sudafricana (B.1.351) y la brasileña (P.1), componen el mapa de VOC, es decir variantes de impacto, en España, y otras tantas son consideradas “de importancia”, un listado que se va actualizando a medida que evolucionan.
Escribe Marta Borraz.