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Protestas entre los estudiantes de la Universidad de Oviedo por los exámenes presenciales pese a que las nuevas restricciones en Asturias incluyen su suspensión
El Principado de Asturias amanecía este martes con nuevas restricciones para contener la expansión del coronavirus en la región. Entre ellas, el Gobierno autonómico ha suspendido “la actividad presencial de la enseñanza universitaria, incluida la realización de exámenes, excepto que, por la naturaleza de la actividad, la misma únicamente pueda desarrollarse de forma presencial”.
Una formulación que ha encendido la mecha de unos ánimos que ya estaban caldeados entre el alumnado de la Universidad de Oviedo, que este lunes habían tenido que acudir a clase para la realización de exámenes y que, este martes, pese al texto recogido en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), han tenido que acudir de nuevo.
Lo han hecho entre protestas, sobre todo a través de redes sociales, pero también mediante un comunicado de estudiantes de más de una decena de grados al rector Santiago García Granda, en el que le piden exámenes online como “la medida más eficaz para garantizar la salud y seguridad de los estudiantes y sus familias, así como de todo el personal universitario”.
El Rectorado ha publicado un comunicado en su página web en el que justifica la celebración de exámenes presenciales en el entrecomillado del BOPA que recoge la excepción. Porque, dicen, la programación de las pruebas de evaluación ordinaria del primer semestre, que comenzaron el 18 de diciembre, “no admite una modificación sencilla, ya que requiere de la participación de todos los agentes implicados”.
“No es por tanto posible aplazar este calendario, ni modificar su formato, sin causar graves perjuicios a profesorado y estudiantado; consiguientemente, es una actividad inaplazable y de muy difícil modificación”, indican desde el Rectorado, que señala que “la evaluación es una actividad esencial para el progreso y la titulación del estudiantado y debe realizarse inexcusablemente antes del comienzo del segundo trimestre y en las condiciones que establecen las guías docentes de las asignaturas, de cuya aplicación es responsable única y exclusivamente el profesorado universitario”.
Una respuesta que no ha gustado a una gran parte de los estudiantes que habían pedido exámenes online y habían puesto el foco en el riesgo para la propagación del virus que suponen los desplazamientos para realizar los exámenes de forma presencial, la confluencia de alumnos en clases y pasillos, la dificultad para cumplir con las recomendaciones sanitarias y las condiciones meteorológicas adversas, al tener que realizar las pruebas con frío por las ventanas abiertas.
Escribe David Noriega.