Los cantores de Amón reaparecen en Luxor dentro de un escondite con 22 sarcófagos y ocho papiros intactos
Las ceremonias religiosas del antiguo Egipto dependían en gran medida de la música ritual que acompañaba las ofrendas, las procesiones y las invocaciones dirigidas a las divinidades. Dentro de ese sistema ceremonial actuaban los cantores de Amón, miembros del personal religioso dedicados a entonar himnos y tocar instrumentos durante los actos dedicados a ese dios. Su trabajo no era un simple acompañamiento sonoro, porque formaba parte del propio acto sagrado que vinculaba a los fieles con la divinidad.
Amón ocupaba un lugar destacado en el panteón egipcio y se le consideraba una fuerza creadora y protectora ligada al poder del Estado y al orden del universo. Esa posición explica por qué su culto concentró templos, sacerdotes y especialistas rituales que participaban de manera regular en las ceremonias.
Un equipo arqueológico localizó en Qurna un conjunto funerario con 22 ataúdes ligados a cantores del dios Amón
Una misión arqueológica egipcia afiliada al Consejo Supremo de Antigüedades y a la Fundación Zahi Hawass para el Patrimonio y las Antigüedades ha descubierto en Qurna, en la ribera occidental de Luxor, un depósito funerario con 22 ataúdes de madera pintados relacionados con personas que llevaban títulos asociados al canto dedicado a Amón.
El hallazgo se produjo durante excavaciones en el patio de la tumba de Seneb y, según informó el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, pertenece al Tercer Período Intermedio. Los ataúdes aún contenían momias y formaban parte de un escondite funerario utilizado para reunir enterramientos procedentes de otros lugares. El conjunto ofrece material para estudiar la organización religiosa y social de ese momento histórico.
Las excavaciones sacaron a la luz una cámara rectangular excavada directamente en la roca que funcionaba como depósito funerario grupal. En su interior aparecieron 22 ataúdes colocados en varios niveles.
Los antiguos egipcios organizaron el espacio con diez filas horizontales y separaron las tapas de las cajas para aumentar la capacidad de la cámara. Esa disposición muestra una planificación muy precisa del espacio disponible dentro del recinto.
Las inscripciones de los ataúdes indicaron que muchos de los enterrados ejercían tareas musicales
El estudio de las inscripciones ha dado una pista importante sobre la identidad de los enterrados. Muchos ataúdes no muestran nombres personales y en su lugar incluyen títulos profesionales. El más repetido menciona a personas dedicadas al canto en ceremonias dedicadas a Amón.
Ese detalle sugiere que los individuos formaban parte de un grupo religioso especializado que actuaba en templos importantes, especialmente en Tebas, ciudad donde el culto a ese dios alcanzó gran influencia.
En el mismo recinto aparecieron varias vasijas de cerámica. Los especialistas interpretan que sirvieron para guardar restos de materiales empleados durante los procesos de momificación. Este tipo de recipientes suele encontrarse en contextos funerarios donde se almacenaban elementos utilizados durante la preparación del cuerpo antes del enterramiento.
Los arqueólogos recuperaron varios papiros sellados y aplicaron trabajos de conservación antes de mover los ataúdes
La excavación también recuperó ocho papiros depositados dentro de una gran vasija. Algunos todavía conservaban sellos de arcilla que los cerraban. Los rollos tienen tamaños distintos y los expertos consideran que pueden contener información de gran interés. El contenido exacto se conocerá cuando terminen los trabajos de restauración y traducción en laboratorio.
El estado delicado de la madera obligó al equipo de restauración a intervenir antes de mover las piezas. Los especialistas reforzaron las fibras deterioradas, fijaron las capas de yeso pintado y realizaron una limpieza mecánica cuidadosa para retirar depósitos de tierra sin dañar los colores originales. Cada objeto fue documentado mediante fotografías y planos antes de trasladarlo a un almacén de conservación.
Sherif Fathy, ministro de Turismo y Antigüedades, afirmó que el descubrimiento se suma al conjunto de hallazgos arqueológicos registrados en el país en los últimos años y destacó el apoyo del Estado a la investigación científica dedicada al patrimonio histórico.
Según explicó el ministerio, el estudio de estos ataúdes y de los papiros asociados permitirá ampliar el conocimiento sobre la organización religiosa vinculada al culto de Amón durante los siglos posteriores al Imperio Nuevo.
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