La Champions cambia su balón tras más de 20 años: nuevo diseño sin estrellas que marca un antes y un después

Vinicius Junior en acción durante un partido de la fase liga de la Champions League

Héctor Farrés

15 de abril de 2026 16:19 h

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Los mejores equipos europeos miden su temporada por un objetivo muy claro. La Champions League representa ese punto al que todos quieren llegar a final de temporada, aunque solo sea para aparecer una vez en la fase de liguilla y medirse con los mejores del continente.

En ese camino, el balón que se usa en cada partido se ha convertido en un símbolo reconocible por sí mismo, porque mantiene una forma basada en estrellas que identifica la competición incluso antes de que empiece el juego. Ese diseño ha sobrevivido a cambios de materiales y versiones, y siempre aparece en el centro del campo con la misma estructura que lo hace inconfundible.

Nike reemplazará a Adidas y cambiará la imagen del balón

Nike sustituirá a Adidas como proveedor oficial del balón de la Champions League a partir de 2027, con un contrato cercano a 45 millones de dólares al año, según informa The Guardian, y ese acuerdo abre un cambio obligado en la imagen del torneo porque la empresa alemana conserva los derechos sobre el diseño de las estrellas.

La compañía estadounidense ya ocupó ese papel entre 1997 y 2001, aunque en aquel momento utilizó modelos con paneles más simples y sin el patrón actual. Ahora deberá desarrollar una propuesta nueva junto a la UEFA y UC3, la entidad que gestiona la competición con los clubes.

Nike no podrá usar el patrón de estrellas, que es exclusivo de Adidas

El último partido con el balón de estrellas ya tiene fecha. La final de la Champions League de 2027, prevista para el 5 de junio en el Estadio Metropolitano de Madrid, será la despedida de ese formato porque Adidas posee los derechos exclusivos sobre ese tipo de panelado. Nike no podrá reproducir esa estructura y tendrá que introducir un concepto visual distinto desde el primer encuentro de la siguiente edición, aunque todavía no hay información sobre cuál será la hoja de ruta.

Adidas creó el modelo a partir del emblema del torneo

Ese diseño nació a partir del logotipo de la propia competición. La UEFA había introducido el emblema con estrellas en 1992, y años después Adidas trasladó esa forma al balón con el modelo Finale, que debutó en la temporada 2000-01 y empezó a usarse en 2001.

La intención era que la identidad del torneo estuviera presente también en el juego, no solo en la imagen corporativa, y con el tiempo se fueron ajustando los paneles y los sistemas de unión sin cambiar esa base reconocible. Aun así, los balones de cada temporada siempre han tenido colores y detalles distintos pese a conservar el patrón.

Nike gana el contrato tras ofrecer más dinero a la UEFA

El cambio de proveedor se explica también por una oferta económica superior. Nike propuso duplicar la cifra que la UEFA percibía hasta ahora, lo que sitúa el acuerdo en torno a esos 45 millones de dólares anuales, y con esa cifra superó tanto a Adidas como a Puma en el proceso de selección. Ese contrato cubre el ciclo comprendido entre 2027 y 2031 y obliga a rediseñar por completo el balón.

La decisión afecta a más competiciones. Por primera vez, el proceso incluyó en un mismo paquete los balones de la Champions League, la Europa League y la Conference League, y Nike se adjudicó el conjunto. En la actualidad, los torneos secundarios utilizan modelos de la marca Kipsta, que pertenece a Decathlon, por lo que ese cambio unifica el proveedor en las tres competiciones organizadas por la UEFA.

Nike también se ha quedado con los balones del resto de competiciones europeas

Los acuerdos comerciales en torno al torneo también han cambiado en otros apartados. Relevent Football Partners, la empresa encargada de gestionar estos derechos dentro del proyecto UC3, ha impulsado nuevas ventas de televisión que han elevado los ingresos en más de un 20% en los cinco grandes mercados europeos, y ha cerrado operaciones como la adjudicación de gran parte de los derechos a Paramount en Reino Unido y Alemania a partir de 2027.

Esa misma empresa también ha modificado el apartado de patrocinio. Relevent vendió el paquete global de cerveza a AB InBev, la compañía que produce Budweiser y Michelob, y puso fin a una relación de 35 años con Heineken que se remontaba al inicio de la Champions League en 1992.

Ese conjunto de cambios acompaña a una transformación visual inevitable, porque el balón que durante más de dos décadas marcó la identidad del torneo desaparecerá en cuanto ruede por última vez en Madrid.

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